MICHAEL FOSTER, cantante: «La IA te puede escribir una buena canción, pero nunca va a tener la humanidad del arte»

Después de su éxito con «No sé si me explico», Michael Foster lanza «Te he echado de menos», una nueva canción. Hablamos con el artista sobre la historia detrás de su próximo proyecto y sus miedos

Michael Foster nos habla sobre «Te he echado de menos», su nuevo single

Michael Foster se está haciendo un hueco en el panorama musical como uno de los artistas emergentes del pop-rock español con el que resulta muy fácil identificarse gracias a su sello personal, la honestidad en sus letras. No compone canciones para seguir tendencias, sino para contar historias.

Tras el crecimiento que supuso «No sé si me explico» y después de recorrer escenarios como Sonorama Ribera o Santander Music Festival en este último año, el cantante y compositor madrileño de origen hispano-británico, nos presenta hoy su nueva canción «Te he echado de menos», un adelanto de su próximo disco con el que reafirma que la sinceridad es su mejor carta de presentación. Desde Vanidad te mostramos la faceta más real y profunda del cantante.

Lo primero, enhorabuena por el lanzamiento de tu nuevo single. ¿Cómo te sientes de cara a esta nueva etapa? 

Es complicado, con ganas. El disco lleva grabado ya unos meses. Los artistas a veces somos unos «cagaprisas» y queremos sacar todo. Pero ya va saliendo gran parte de las cosas y tengo unas ganas gigantescas de este single y de todo. 

Ahora mismo, estás profesionalmente en un momento muy distinto al de hace un año. Has pasado de tocar en salas pequeñas a empezar a aparecer en festivales como Sonorama Rivera o Santander Music festival. ¿En qué momento sentiste por primera vez que tu pasión dejaba de ser un simple proyecto para realmente cambiar tu vida? 

No hay un momento. Es como que mi música empieza a traspasar círculos, ¿no?. Cuando eres muy emergente, empiezas con el apoyo de tu familia, tus amigos y algún amigo de un amigo. Es el momento en el que la bola se empieza a hacer un poquito más grande y, yo que he estado compaginando varios trabajos, veo la chispa y echo toda la gasolina ahí para que se prenda lo máximo posible. Hago todo lo que sea porque la bola se haga más grande y eso empieza a pasar al tiempo de sacar «La Noche Contigo», que es el tema que empezó a funcionar muy bien de manera orgánica y la que trajo atención a lo que era el proyecto. 

Michael Foster, una artista que destaca por la sinceridad en sus proyectos
Michael Foster, un artista de pop-rock alternativo

Tras el éxito de tu álbum de 2024, «No sé si me explico», comenzaste a ser más reconocido y hacer conciertos. En otras entrevistas confesaste que los nervios son inevitables, que con el tiempo aprendiste a disfrutarlos y que el secreto es sentirte cómodo con lo que haces y creértelo. ¿Crees que esa seguridad llega porque uno tiene éxito o porque decide dejar de intentar gustarle a todo el mundo? 

Yo creo que es una mezcla. Estar a gusto y confiado con lo que estás haciendo te da una seguridad extra. Es como cuando tienes que hablar de algo sobre lo que no tienes ni idea. Vas a ir nervioso, vas a tartamudear, no vas a ser elocuente, pero cuando conoces un tema y tienes que hablar de ello, vas mucho más confiado y aportas cosas. Esto es un poco una mezcla de las dos: ver que hay un apoyo más grande y, además, estás haciendo algo con lo que estás cómodo.

Ahora he tirado mucho más por las raíces de lo que yo he escuchado durante toda mi vida y es algo que ya he hecho, entonces es reencontrarse con la esencia de Michael. Explorar siempre es increíble, aprendes muchísimas cosas y aporta muchísimo de cara a lo que hice después. Creo que es una mezcla. Todo suma, especialmente si es positivo.

A día de hoy, ¿qué sigue poniéndote nervioso antes de salir al escenario?  

Muchas cosas. Es más estar a la altura, ¿no?. ¿Sabes cuando te tiras un mes entero trabajando y luego cobras y te dura el dinero muy poco? Un show es un poco lo mismo. O sea, llevas mucho tiempo trabajando para hacer un concierto, muchos ensayos, un equipo muy grande… Para que en 45 minutos, una hora o incluso en tres temas, ya se ha ido. Es algo muy efímero que quieres disfrutar y a la vez hacerlo muy bien. Se juntan esas dos ideas: el estar a la altura y el poder disfrutar a la vez. Hay veces que causa un poco de estrés, pero es lo más bonito. 

¿Es fácil perderte en esa presión por encajar a pesar de ser un artista de pop-rock español algo más alternativo? 

Sí, pero en cualquier caso, ya ni siendo pop-rock. Hoy en día hay que entender que los procesos son muy largos y que estamos acostumbrados a ver tanto carreras muy cortas como carreras muy largas. La gente consume singles o tiene una canción que le encanta y muchas veces no sabe de quién es. Se consume de una manera diferente.

Imagen de promoción de su nuevo álbum «Te he echado de menos»
Michael Foster destaca por su singularidad y vulnerabilidad en sus canciones

Tus letras hablan de situaciones muy cotidianas y personales, precisamente por eso, mucha gente conecta contigo, cumpliendo con tu propósito. ¿En algún momento te preocupa exponerte demasiado o ya has asumido que esa vulnerabilidad forma parte de tu trabajo y es realmente la clave para conectar? 

No, no me preocupa. También tú dices y enseñas lo que quieres de ti. Creo que es un poco parte de mi proyecto y del de muchas personas: el contar cuál es tu visión de la vida, del amor, de la cotidianidad o de momentos que cada uno ve diferente. El ver a dos abuelos sentados en un banco, que es un poco de lo que hablo también en este tema, son cosas muy cotidianas, pero que si tienes la suerte de poder parar y observarlo, son situaciones súper bonitas.

A la hora de expresarme y exponerme, me siento súper libre y no me preocupa nada. Es mi manera de ver el día a día y el amor y me encanta que la gente esté conectando con eso, porque significa que está bien. 

Siempre hay una voz dentro de ti que te está juzgando constantemente. Es como ese demonio y ese ángel que todos tenemos. Ese demonio no solo juzga lo que piensas o escribes —que creo que es algo bastante normal—, sino que te va diciendo cosas como: «Tío, menuda cursilada», «Esta frase es una mierda» o «Esto no se entiende». Al final, gran parte del proceso consiste en aprender, con el tiempo, a silenciar esa voz y seguir adelante.

Hay que naturalizar lo que sentimos y cómo lo decimos. Yo intento ser un poco más directo a la hora de decir las cosas tanto en el amor, en mi vida, como en mis canciones. Si te quiero, te quiero y ya está. No te lo voy a decir con segundas ni con rodeos. Es como funciono yo y como lo intento expresar en algunas de mis canciones. 

Has dicho en varias ocasiones que las canciones más sinceras son las que mejor funcionan. ¿Te da más miedo que una canción no guste o que guste una versión de ti que en realidad no eres tú al completo? 

Ambas. Imagínate que tienes cinco hijos, que son cinco canciones, quieres a todos tus hijos, pero inevitablemente tienes favoritos. Claro que da miedo. «Desde que tú te has ido», que es el tercer single que sacamos, es una canción que a mí no me apetecía nada sacar porque a nivel emocional era un marrón para mí, pero por otro lado es muy bonito porque la gente está conectando de otra forma con la canción y es lo más bonito.

Hubo un momento en el que dejaste atrás el hacer música en inglés, a pesar de ser mitad británico y de haber escrito en este idioma durante cuatro años con un grupo. ¿En este nuevo proyecto, o en futuros, piensas retomar esa faceta o hacer referencias aprovechando que el «espanglish» está de moda? ¿Hay una parte de Michael que todavía escribe en inglés, aunque todavía no salga a la luz? 

Yo creo que de momento no. Nunca digas nunca. O sea, yo canto en inglés todos los días en mi casa porque yo escucho mucha música en inglés y siempre estás aprendiendo algo, pero es más como una cosa interna. Bastante trabajo tengo a la hora de mejorar como compositor ya en español, que el castellano es un idioma muy complejo, muy bonito y con el cual llevo poco y me queda muchísimo. Entonces lo de escribir en español está siendo una especie de reto, pero veo un camino muy largo todavía que explotar. Ojalá pueda volver a escribir en inglés, pero no sé si es el momento para mí de retomar el inglés porque es que la gente no lo va a entender. 

Imagen de promoción de su nuevo álbum «Te he echado de menos»
Michael Foster promociona su nuevo álbum «Te he echado de menos»

En una entrevista dijiste una frase que me llamó mucho la atención: «Primero hay que vivir y luego escribir». ¿Qué has vivido que haya cambiado tu forma de componer y que haya terminado reflejándose en «Te he echado de menos»? 

«Te he echado de menos» es una canción que trata dos cosas. Por un lado, tener una época en la que todo en tu vida lo ves un poco más gris. Estás un poco más apático, no encajan tus relaciones… Todo está un poco raro: sientes mucho, tienes los sentidos a flor de piel, pero tiende un poco a un gris. «Te he echado de menos» va a sobre echar de menos, que es una cosa que damos muchas veces por hecho, pero para echar de menos a alguien hay que quererla mucho y que haya una pureza. Creo que es una cosa que nos pasa, pero que no le damos la importancia que tiene, o sea, echar de menos es algo súper bonito. El echar en falta a alguien y tener a esa persona en la cabeza es una putada, pero tiene muchas cosas muy bonitas. Va un poco sobre la distancia, pero sobre ese optimismo también de verte reflejado en un amor añejo.

Es como una nostalgia feliz y eso es lo que yo he vivido. Mis abuelos han tenido una vida maravillosa juntos, a mí me sirven como ejemplo y como meta en mi vida. También que yo vivo en un barrio que está lleno de gente mayor y lo veo todos los días. Veo a parejas de abuelos que están paseando, tomando el vermut o el café y me parecen detalles del día a día que, en realidad, son lo que yo considero aspiracional, no tener un Lamborghini. 

Yo quiero, primero, llegar a tener 80 años, que ya creo que me parece muy complicado, pero si llegas y encima estás con esa persona que tú quieres, creo que es algo súper aspiracional. A mí me encanta ver a gente mayor feliz, haciendo sus cosas tranquilos, jubilados y felices con un café y unos churros o con un vermut.

Te caracterizas mucho por tu simpleza, naturalidad y por defender el proceso creativo artesanal con las guitarras, la composición, que incluso has contado que muchas ideas nacen en el baño por la buena acústica que tiene. En un momento donde la inteligencia artificial y la hiperproducción están cada vez más presentes,  ¿Qué crees que nunca podrá sustituir una máquina? 

Una máquina nunca va a poder sustituir los fallos, que son preciosos, las imperfecciones que son completamente humanas y sobre todo el alma. No tiene nada que ver que una impresora 3D te haga un mueble a que te lo haga un carpintero con sus propias manos y con alma, con arte. Estamos yendo a un sitio que desconocemos. La realidad es que yo digo que la IA es una basura, pero luego la IA está haciendo canciones que hay veces que ni me doy cuenta y me la cuelan.

Pero obviamente las imperfecciones, que son lo más bonito que hay en el mundo, los directos, las emociones, O sea, la humanidad de lo que es el arte. La IA es muy útil para muchas cosas, pero yo creo que va a ser complicado. Yo creo que los artistas vamos a hacer que sea muy complicado para la IA que nos sustituya. Hay mucha gente muy buena. Cada artista tiene un lenguaje muy personal, una forma de escribir, de expresarse, de ver la realidad, que es muy específica y creo que eso no se puede encontrar con IA. O sea, la IA te puede escribir una buena canción, pero nunca va a tener la humanidad del arte. Creo que es lo más fuerte que tenemos. 

Michael Foster posa sin camiseta en una playa, con el mar y edificios costeros desenfocados al fondo. El músico aparece con los brazos cruzados, el pelo oscuro mojado y varios tatuajes visibles mientras presenta la promoción de su nuevo álbum Te he echado de menos.
Michael Foster, durante la promoción de Te he echado de menos, su nuevo álbum, en una imagen tomada frente al mar que refleja la esencia íntima y nostálgica de su nueva etapa artística

Tu nuevo álbum sale en septiembre. Más allá del sonido, ¿qué otro lado de Michael Foster va a descubrir alguien que ya escuchó «No sé si me explico»? 

«No sé si me explico» es el comienzo de algo. Y este, que es mi primer álbum de estudio, refleja una esencia mucho más pura. Ha habido mucho más tiempo, ha sido algo mucho más pensado, más pausado y muy natural.

¿Hay algún artista con el que todavía no hayas colaborado y crees que juntos podrías hacer algo muy potente?  

Sí, hombre, claro. Te digo… No sé: Alex Turner (risas). No, creo que las colaboraciones tienen que surgir naturalmente y estoy seguro de que llegará en algún momento algo muy guay, pero creo que es algo que tiene que surgir de manera genuina. Las canciones son algo muy personal y no te pueden obligar a casarte con alguien, ni a ser amigo de nadie. Es como: «Ponte ahí en esa esquina que te vas a llevar bien seguro». No, primero seamos amigos y luego ya nos besamos. 

Fuera de la música, ¿Qué cosas consiguen que desaparezca Michael Foster, el artista, y vuelva simplemente Michael? 

Pasar tiempo con mi gente y las motos. Las motos son algo que te mete en un estado de no ser nada, ni nadie, de ser súper vulnerable, de olvidarte y de no pensar en nada. Cuando estás en una moto no estás pensando en nada, estás pensando en no matarte. Me pasa también en el gimnasio, que yo boxeo y me encanta, y es algo que te saca de la rutina o de tus pensamientos y de tu manera de pensar. Simplemente tienes que ejecutar. Lo de pasar tiempo con mi familia, con mi pareja, con mis amigos, es algo que a mí me da gasolina todos los días, tengo muchísima relación e intento cuidar mucho eso porque para mi salud mental es gigante.

Ainhoa Hadjipavlou @aiiiinhooaa_30

Imágenes: Sam Scasso, cortesía de Universal Music Spain

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