Crema hidratante, sérum, protección solar, contorno de ojos... Son algunos de los productos cosméticos que incluimos en nuestra rutina facial. Pero, ¿lo estamos haciendo bien? Es decir, hay una regla que dice que "el orden de los factores no altera el producto" pero en este caso debemos decir que no es aplicable. Pero empecemos por el principio. No quiere decir que si aplicamos los productos en otro orden no vayan a hacer efecto, pero no harán todo el efecto que deben. Es decir, estaremos perdiendo tiempo y dinero en cierta parte. Que no cunda el pánico porque aquí te decimos el orden perfecto en el que debes aplicar tus cremas y cosméticos para sacarles el máximo partido.

Limpieza

El primer paso de nuestra rutina es el más importante y fundamental. La piel debe de estar limpia y libre de impurezas para comenzar el tratamiento. Así eliminaremos el exceso de sebo, polvo o pequeños restos de suciedad y la piel absorberá mejor los productos. Por esto es imprescindible un buen limpiador facial bien sea en jabón, en gel o agua micelar. El paso que completará la preparación del rostro será el tónico. Este le devolverá el Ph a tu rostro y ayudará a la completa y total limpieza (si aún queda algo). Además ayuda a cerrar los poros y tu piel lucirá mucho más radiante. Se aplica siempre con la ayuda de un disco o un algodón con movimientos suaves y sin arrastrar. Ambos pasos son fundamentales tanto en la rutina matinal como por las noches antes de acostarse.

Sérum

No es imprescindible en todas las rutinas pero sí recomendable a partir de los 30. Devuelve la energía del rostro y puede cumplir varias funciones según lo necesites: luminosidad, anti-manchas, antiedad... El sérum debe ir siempre antes de la crema hidratante, si te saltas este paso no lo añadas después porque los cosméticos de nuestra rutina facial deben de ir siempre de menor a mayor densidad y nunca al revés.

Contorno de ojos y labios

Hoy en día cada vez son más accesibles estos productos. El objetivo del contorno es hidratar y prevenir estas zonas más sensibles de los temidos signos de la edad y revitalizar estas zonas. Se debe aplicar en movimientos suaves y en contra de las lineas de expresión o acabarán por favorecer su aparición.

Crema hidratante

Llegamos al último paso de preparación de la piel pero no por ello el menos importante. La crema hidratante es un paso diario imprescindible. Dar con una crema que vaya con tu piel a veces puede llevarnos mucho tiempo porque no todas nos sientan igual dependiendo de si es grasa, seca, sensible... Por lo que consultar a un especialista que te asesore es esencial, y tu piel lo notará. Muy recomendable es el uso de cremas hidratantes que incluyan protección solar. En invierno basta con un SFP de 20-25 y en períodos de mayor exposición solar se recomienda usar un factor 30 como mínimo. Otra opción es usar un producto de factor solar después de la crema hidratante pero siempre debe aplicarse una media hora antes de salir a la calle para que la piel absorba el producto y proteja la piel del sol. Una vez realizados todos estos pasos estarás lista para salir a la calle o para comenzar con la prebase del maquillaje.

 

Lucía Pandiella@luciapandiella

Imágenes: cortesía de las firmas y archivo

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