«Pobres Criaturas» era una de las películas más esperadas de principios de año. Los rumores y el hype acerca de sus escenas subidas de tono no hacían más que alimentar la curiosidad de muchos. Sin embargo, tras su estreno, las opiniones han sido dispares. Para algunos, es una obra maestra y, para otros, un tostón sin sentido.

No obstante, aunque todos los aspectos de esta película merecen algún tipo de mención, en Vanidad nos vamos a centrar en el vestuario y, especialmente, en el de su protagonista: Bella Baxter.

El vestuario de «POBRES CRIATURAS»: del maximalismo al lujo silencioso

La trama

Para entender un poco mejor el vestuario, debemos conocer mínimamente la trama (sin spoilers), ya que la ropa de Bella Baxter cambia en función de sus vivencias y experiencias en la historia. Es decir, el vestuario es un componente narrativo más.

Resumidamente, la película trata de una mujer a la cual se le implanta un cerebro de una niña, por lo que tiene que aprender todo de nuevo. Es decir, Bella Baxter tiene un cuerpo de mujer adulta, pero un cerebro de un recién nacido.

Así, para encontrar ese equilibrio entre pasado y presente, Holly Waddington, encargada de vestir a los personajes de «Pobres Criaturas», ha utilizado prendas con patrones victorianos, pero confeccionadas en materiales que, en aquella época, no eran tan comunes.

@hollywaddingtoncostume

 

Primer etapa: niñez en Londres

La película se divide esencialmente en cuatro etapas. En la primera de ellas, proyectada en blanco y negro, Bella Baxter es una niña de un año atrapada en un cuerpo de mujer adulta. Por ello, debido a esta exigencia artística que acompaña la evolución de la trama y el personaje, el vestuario de Baxter es exagerado en forma, ya que no podemos ver ningún color.

Además, para enfatizar esa niñez que vive el personaje, vemos elementos como volantes, bombachos, camisones y mangas abullonadas. No obstante, este último elemento sí que continúa presente a lo largo de toda la película.

La diseñadora de vestuario también ha comentado que hay muchas referencias a los genitales femeninos como una blusa que parece una vagina o un clítoris. Asimismo, podemos ver prendas que recuerdan a pañales.

Por tanto, durante aproximadamente la primera hora, solo podemos disfrutar de los looks de la protagonista apreciando su silueta y dimensiones, pero a pesar de esa ausencia de color, distinguimos esos elementos clásicos que se asocian a las edades más tempranas de la vida.

Segunda etapa: experimentación por Europa

Todo cambia cuando Bella Baxter descubre el sexo y, de repente, el color brota de la pantalla. A partir de ese momento, podemos ver las tonalidades con las que viste y comprobamos que son llamativas y saturadas.

Aquí empieza una experimentación del vestuario y del personaje conjunta. La ropa en esta etapa se distingue por el gran uso de colores, así como por combinaciones de faldas translúcidas con chaquetas toreras de seda y gabardinas o caftanes de color amarillo y azul brillante con blusas de color piel.

Como hemos mencionado, mantiene las mangas abullonadas, que parecen ser un símbolo del personaje y, también, se hace uso de los volantes y camisas con chorreras. Aquí, los estilismos de Bella Baxter gritan extravagancia y, al igual que la protagonista, su vestuario no tiene miedo a la experimentación y a la mezcla de elementos.

Tercera etapa: París

En su viaje, Bella Baxter termina en un burdel de París. En este momento la protagonista ya ha descubierto un poco cómo funciona el mundo y por ello su vestuario comienza también a cambiar.

En el burdel comienza a usar prendas en colores carne y muy ligeras, además de toques de látex, puesto que el látex es un tejido muy usado en prendas u objetos sexuales. De hecho, hay un momento en el que la diseñadora de vestuario ha afirmado que Bella Baxter lleva un abrigo que emula un preservativo.

Sin embargo, en esta etapa, Bella comienza a estudiar medicina y a acudir a reuniones políticas y su vestuario se tiñe de negro. Se enfunda en un abrigo oscuro y botas victorianas altas con calcetines y podemos ver cómo deja de lado la exuberancia a la que nos tenía acostumbrados hasta entonces. Su look es el ejemplo perfecto del estilo dark academia.

Última etapa: regreso a casa

Finalmente, Bella Baxter debe volver a casa y también lo hace vestida con ese abrigo negro del que hablábamos, pero, en esta ocasión, se pone una falda que le cubre todas las piernas. En definitiva, el personaje se va recatando más a medida que madura emocionalmente.

Precisamente en este último capítulo, Bella se casa y su vestido de boda tiene unas mangas abullonadas enormes como claro elemento identificativo del personaje. Por lo demás, su vestuario se «normaliza» y, aunque sigue manteniendo los colores fuertes, las formas exageradas se suavizan considerablemente.

En la última escena, cuando todas las piezas del puzzle han encajado y Bella descubre toda la verdad, el vestuario es totalmente opuesto al inicial. Baxter lleva un jersey de color blanco roto de cuello alto con unas ligeras mangas abullonadas. Además, lleva una falda de seda color teja que le aporta ese toque chic y lujoso gracias al uso de dicha tela. ¡Y por si fuera poco, está perfectamente peinada!

Así, el vestuario de «Pobres Criaturas» cuenta también la historia y los sentimientos de Bella Baxter, empezando por unos códigos de niña alocada y finalizando con un aire de mujer sofisticada y con su vida totalmente en orden.

 

Alba Ramos: @alba_rr22

Imágenes: Fotogramas oficiales de la película e Instagram

También te puede interesar