En cuestiones capilares, a veces nuestros deseos pueden resultar un oxímoron. Lo queremos todo. Por un lado, queremos nutrición, reparación e hidratación, reponer todo lo que unos malos hábitos puedan afectar a la fibra capilar. Por otro, no queremos renunciar al volumen, ni que quede apelmazado o sin vida.

¿Cómo armonizar dos opuestos? Las nuevas tecnologías permiten crear texturas ultra-concentradas, pero manteniéndolas aéreas y livianas. De esta manera, consiguen cumplir su función sin los inconvenientes típicos de algunos tratamientos intensivos. Si necesitas nuestro consejo antes de lanzarte a la piscina, a continuación te presentamos algunos de nuestros santos griales.

Mascarilla Frizz Dismiss, de Redken

 

La línea Frizz Dismiss no contiene más que hits para el cabello, perfectos para un país como el nuestro donde la mayoría de la población tiene cabello ondulado o rizado. En este caso nos quedamos con la mascarilla, que consigue mejorar el encrespamiento en un 85% y proteger frente a los estragos de la humedad. El responsable de esta acción es el aceite de babbasu, extraído de la semilla del árbol homónimo amazónico, con propiedades emolientes similares a las del aceite de coco.

Su aplicación la hace perfecta para un domingo de mascarilla, ya que requiere que el cabello esté limpio y húmedo para dejarla reposar entre 10-15 minutos y después aclarar definitivamente.

Moroccanoil Treatment Light

El aceite de argán ha dejado de ser tan exótico como común se ha hecho el turismo en su país de origen, Marruecos. Un básico de los tratamientos capilares para pelo necesitado, entre los cuales fue pionero la marca Moroccanoil. A medio camino entre un sérum y un aceite, la versión light del best-seller de la marca constituye el paso fundamental para trabajar y cuidar el cabello después, especialmente indicado para cabellos finos. Su polivalencia lo hace perfecto para acondicionar, desenredar, acelerar el secado y potenciar el brillo, por lo que puedes usarlo en seco o mojado indistintamente. Imprescindible.

Acondicionador Hydrate, de Pureology

 

Pureology se especializa en el cuidado del cabello coloreado, principalmente porque sus necesidades suelen ser más amplias y exigentes. Su línea hidratante cumple con esta función, añadida al cuidado reparador y potenciador del tono libre de sulfatos que suele pedir una melena teñida, gracias al aceite de jojoba, proteínas de soja y avena y extractos de té verde y salvia. Así, cuida el cabello seco a la perfección, con un delicioso aroma a menta suave que despierta tu mente y un envase fabricado con un 95% de plástico ya reciclado por consumidores.

Mascarilla Hidratante Dry Remedy, de Aveda

 

Como su nombre indica, esta mascarilla de Aveda es todo un remedio para el cabello seco y falto de brillo. Al contener aceite de burití, también procedente del Amazonas, aporta elasticidad y suavidad a la melena, además de proteger frente a la radiación ultravioleta (aunque nunca llegue a ser un filtro solar). Sella la cutícula para que puedas olvidarte del tacto áspero o falto de vida e impregna de un olor característico de la línea, basado en la aromaterapia a partir de esencias de flores y plantas como lavanda, bergamota y jengibre blanco. 

3 Minute Miracle Nourish, de Aussie

Tras el boom de productos basados en las propiedades del cáñamo, en parte incentivado por el polémico debate en EEUU en torno a su legalización, está claro que el ingrediente de moda ha llegado para quedarse. Aussie da una vuelta de tuerca a su reconocida mascarilla de efecto inmediato, enriqueciéndola con cáñamo australiano para eliminar el encrespamiento y mejorar la manejabilidad. Melena sedosa y brillante, con cero peso de más, para responder a las demandas actuales de efectividad en tiempo récord.

Ampollas Rescate 1 minuto, de Pantene

Siguiendo esta línea de tratamientos extra-rápidos, Pantene riza el rizo con sus ampollas rescate, las cuales actúan en tan solo un minuto. Las ceramidas de su fórmula son las responsables de reparar la fibra y conseguir un brillo espectacular sin dejar un rastro graso o pesado. Lo que más nos gusta de esta propuesta es el cómodo formato, lejos de las aparatosas mascarillas que puedas tener en la ducha, que permite llevarlo de escapada o vacaciones, sin ocupar espacio y sin renunciar a la efectividad.

¿Cuál es tu favorita?

 

Berta Almagro: @bertalmagro

Imágenes: Cortesía de las firmas