CHIARA OLIVER: «Este disco me ayudó a superar una ruptura súper dramática»

Hablamos con Chiara Oliver para conocer todos los detalles detrás de «no fue real», su primer disco

Tras el éxito de sus dos primeros EPs, Chiara Oliver lanza «no fue real», su gran carta de presentación oficial con la que la artista da el pistoletazo de salida a su nueva era artística. Una obra completa en la que a través del uso de las letras, las melodías y el imaginario del disco, la artista narra una de sus historias más personales contadas hasta la fecha. Y como no podía ser de otra forma, en Vanidad hemos hablado con ella para conocer todos los detalles.

Chiara Oliver lanza «no fue real», su primer disco

Tu primer álbum se ha hecho de esperar… ¿por qué tanto?

Porque necesitaba tiempo para hacerlo. Salí de la academia, saqué «la libreta rosa» y después saqué «la última página» súper rápido. Y eso creo que fue un poquito a propósito, para hacer la gira y tener un año y medio para escribir y hacer un álbum con calma y encontrando realmente mi sonido y quién soy yo artísticamente. Siento que ha llegado en el momento perfecto. Estaba pasando por algo personal y era el momento para ponerme a escribir.

El disco me ayudó a buscarme y a encontrarme a nivel profesional, pero también me ayudó personalmente a superar una ruptura súper dramática. También se hizo esperar porque tuvimos algunos problemas. En teoría tenía que salir en marzo, pero realmente ha salido con dos meses de retraso por todos los imprevistos que hemos tenido. Fue un poco loco, pasaron tantas cosas que decía: «madre mía, no saldrá nunca, a este paso lo veremos en 2029»

En el disco hablas de una ruptura desde muchos estados emocionales distintos. ¿Hubo algún momento que te costara especialmente recordar porque removía demasiado? ¿Cómo lo llevaste mentalmente?

Sobre todo al final me costó porque ya no estaba ahí. Por ejemplo, «calle luna» la comencé en agosto-septiembre y en noviembre se repasó, pero no estaba diciendo nada profundo porque no me estaba saliendo, porque ya no estaba ahí. Entonces, una vez llegó diciembre, tuve que meterme en el papel, tuve que intentar desarrollar una conexión con la Chiara de ese momento para poder acabar la canción. Y al final, por suerte, pasó una cosa en mi vida que me ayudó a cerrarlo y a acabar esa canción, que era de las últimas que me quedaban. También «un minuto +» describe el momento de la ruptura, pero la escribí cinco meses más tarde, cuando ya había pasado la fase de rabia. Es el típico momento cuando ya han pasado meses y tienes ese sentimiento de nostalgia, de agradecimiento.

Pero sí hay momentos en los que cuesta, y más cuando escribes un disco sobre una cosa tan específica y un momento tan específico de tu vida. Hay gente que sí sabe ponerse muy bien en la posición e incluso escribir canciones y discos sobre otros desde puntos de vista de otras personas. Me parece una locura, me encantaría, es un objetivo que tengo para los siguientes años, pero por ahora yo solo puedo escribir desde mí y desde el momento específico en el que lo siento.

Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
Dices que este disco te ayudó a descubrir quién eres también a nivel personal. ¿Qué has descubierto de ti que antes no veías?

Yo siento que haciendo este disco ha habido un antes y un después enorme en cómo soy yo a nivel de madurez y adultez. Es como que ya he pasado mi evento canónico, ya puedo ser adulta. A partir de haber escrito el disco mi vida ha sido la calma pura. También he aprendido a poner límites, a respetarme.

Tienes que poner tus límites de lo que tú quieres y lo que no quieres. Es tu disco, tu arte y es tu proyecto. Para mí era muy importante hacerlo exactamente como yo quería. Yo tenía clarísima la estética, tenía clarísima la manera en la que quería presentarme, la manera en la que quería que fuera el mundo no fue real. El título fue una idea inmediata mía. Yo le daba muchas vueltas, solo puedo decir eso, que le daba vueltas a todo, pero porque tenía tiempo para sentarlo también.

El álbum está producido por Dani Sabater. Él también es músico. ¿Cuál ha sido el mejor consejo que te ha dado?

Lo que más he aprendido de trabajar con Dani es que a veces también hay que soltar. Yo confío muchísimo en él, él me lee muy bien, sabe exactamente el sonido que quiero porque él y yo tenemos los mismos referentes. He aprendido también a no estar encima de su hombro mirando cada detalle de cada cosa que hace. Yo no sé producir realmente, yo no sé estar al mando del ordenador. He aprendido a dar un paso atrás y dejar que él haga su magia, que a veces me cuesta porque no me gusta soltar el control.

Yo podía traer la composición que hacía junto a Nina, que es con quien he compuesto prácticamente todo el disco, y me sentaba detrás suyo, estaba escuchando, pero le dejaba hacer su magia. Por ejemplo, escribiendo «puzzle», nosotras estábamos componiendo en la sala y él estaba produciendo por otro lado. Yo soy una persona en lo personal súper confiada. Conozco a alguien y a la primera ya le cuento mi vida, pero en la parte laboral y en el trabajo soy súper desconfiada. No obstante, después te encuentras a gente en la que sí confiar.

¿Qué de diferente hay en la Chiara que salió de la academia y en la que hoy nos presenta este disco?

Que yo me he encontrado. Siento que eso es lo más diferente que vais a escuchar y que vais a ver en mí. Por eso tengo la suerte de no haber sacado un disco cuando salí de OT, saqué dos EPs que para mí eran como el proyecto cero. Este disco es el proyecto uno, esta es mi carta de presentación. Evidentemente los EPs están ahí y estoy muy feliz de haberlos sacado, porque gracias a ello puede salir de la academia, pude vivir la gira, disfrutar de la música ese primer año… Y ahora sacar mi primer disco, que es lo que yo imaginaba hacer cuando tenía 15 años y estaba en mi habitación tocando canciones. Me alegra mucho haberme encontrado.

Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
Muchos nos comentáis que el momento salir de la academia es bastante complicado. Hoy en día y mirándolo con perspectiva, ¿cuál crees que fue tu mayor error y acierto?

Mi mayor error era 100% la ropa que me estaba poniendo, ¡qué desastre, de verdad! También, cortarme el pelo en OT. En el momento en el que salí, debería haber buscado a alguien que me vistiera, porque estaba vistiendo fatal (risas).

Mi mayor acierto creo que fue haber sacado «la libreta rosa» en ese momento, porque yo lo tenía muy claro. Quise hacerlo, creo que tiene sentido con quien he sido yo en OT y creo que fue ese el momento adecuado. Yo creo que la música no se debería hacer rápida, pero sí creo que cuando tienes la oportunidad de OT, es bueno aprovecharlo.

Tienes la suerte de tener una legión de fans que te sigue allá donde vayas y en redes sociales el apoyo hacia tu música es una auténtica locura. El otro día en otra entrevista salió el tema de la importancia que están tomando las redes sociales y de que, hoy en día, parece que si no tienes comunidad en redes no existes en la industria. ¿Qué opinas tú acerca de esto?

Las redes sociales son súper importantes ahora mismo. Ojalá no lo fueran, pero sí lo son y ahora mismo para ser artista, necesitas estar en las redes, necesitas hacer TikToks ingeniosos, tienes que hacer un buen marketing, hacer que la gente quiera meterse en tu mundo en tu mundo artístico… Ojalá fuera otra la manera de comunicarnos, pero ahora estamos en ese momento y, por suerte, yo siendo pura generación Z he entendido mi misión desde el principio, lo intento hacer. Al principio, yo también era súper desastre con las redes, pero siento que ahora mismo ser artista es entender que las redes sociales son muy importantes.

Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
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También, relacionado con esto y con el fenómeno OT, cuando salís de la academia os pasan cosas increíbles y la gente os apoya de una forma muy fuerte. ¿Cómo se gestiona emocionalmente pasar de vivir algo tan intenso dentro de la academia a enfrentarte de golpe exposición constante?

Es muy raro, porque sales y no sabes cómo gestionarlo y al final las únicas personas con las que quieres estar son con tus 15 compañeros. Son las únicas personas que sientes que te entiende. La relación con tus amigos se hace rara, la relación con tu familia también, porque ellos te han visto 24 horas durante tres meses y tú no las has visto para nada. Y, además, hay gente interesada por tu vida y por tu vida personal.

Sí que hay un momento de crisis de identidad y más cuando sales y tienes 19 años. Mis amigas estaban todas en la carrera, yo también estaba en la carrera antes de OT. No sé, fueron muchas cosas y colapsas y tardas mucho tiempo en volver a aterrizar. Yo te arde un año o más. Si salimos en febrero, yo hasta mayo del año pasado, no aterricé. Y a la vez eso, navegando dramas personales.

La proyección internacional que estás teniendo está siendo muy grande, acabas de pasar por Dublín, Londres, París, tienes después del verano paradas por LATAM… ¿Qué diferencias notas de actuar en casa a actuar fuera de casa?

En Latinoamérica hay un público muy apasionado y muy mi rollo, me siento muy conectada con ellos. Cuando fui a México me sentí súper conectada, también porque yo estaba muy presente por primera vez desde hacía mucho tiempo. En Argentina también me sentí súper arropada, me dieron una maravillosa bienvenida… Creo que sienten más pasión porque nunca te han visto.

Al final, en España es diferente porque en Madrid me podrías ver por la calle. Pero en España mola también porque es mi sitio, de donde soy yo. Ahora hace poco estuve tocando en París y la gente estaba súper motivada, vino gente de todos lados. Ahora tengo muchas ganas también de volver a tocar aquí de noviembre, que tocamos en el Vistalegre y en el San Jordi Club. Tengo muchas ganas sobre todo del concierto de Barcelona, porque van a venir todas mis amigas que viven ahí, mi familia… Además ese espacio a mí me parece súper mítico, he ido a ver conciertos ahí y me hace ilusión estar ahí cantando.

Imagen promocional de «no fue real», el disco de Chiara Oliver
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Si dentro de unos años vuelves a escuchar «no fue real», ¿qué te gustaría sentir al ponerlo otra vez? ¿Cómo te gustaría verte de aquí a 10 años?

Yo creo que voy a pensar: «muy buen debut, Chiara». Espero, porque estoy muy orgullosa de este disco, realmente no cabe en el pecho el orgullo que tengo ahora mismo porque siento que realmente me tomé mi tiempo e hice el disco que siempre soñaba con hacer. Creo que cuando lo escuche también diré: «tía, vaya drama, te podrías haber calmado». Pero obviamente es lo que hace una chica de 21 años. Pero yo creo que dentro de 10 años, dentro de 30, o dentro de 50 estaré muy orgullosa de este disco, porque lo estoy ahora y lo amo.

¿Has escuchado ya «no fue real»?

Lucía Cubelos @luciacubelos

Imágenes: Neelastica

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