La vuelta a lo analógico: del DIARIO DE VIAJE a los álbumes físicos en la era digital

En un momento dominado por las pantallas, los diarios de viaje, el scrapbooking y los álbumes de fotos físicos vuelven a convertirse en tendencia. Descubrimos por qué cada vez más personas apuestan por conservar sus recuerdos en papel

El diario de viaje y otras propuestas analógicas para guardar recuerdos en papel 

En plena expansión digital, con avances constantes, inteligencia artificial y nuevos gadgets, existe una tendencia a retroceder años atrás para volver a lo analógico. Huir de la exposición constante a dispositivos electrónicos y enaltecer lo hecho a mano, lo tradicional. Tanto para ser consciente y estar más presente en el momento, como para tener recuerdos únicos y especiales que una máquina a veces no puede generar. Es paradójico pensar que en las redes sociales se pueden encontrar varios vídeos sobre algo tan manual como los diarios de viaje 

Esta tendencia se está aplicando sobre todo a escapadas y momentos especiales. Vinted se ha convertido en uno de los lugares donde encontrar cámaras de vídeo antiguas y iPhones obsoletos para conseguir ese efecto de grabación vintage, también Kodaks para seleccionar los momentos más especiales y conseguir esa instantánea exclusiva. El scrapbooking, muy de moda en 2006, ha resurgido durante estos años. Se trata de una forma de expresión artística y manual que permite diseñar y decorar páginas de diario o álbumes con instantáneas, etiquetas, recortes y todo tipo de adornos.  

Las fotografías del móvil ya no son suficientes. Frente a la inmediatez de la nube y la saturación digital, cada vez más viajeros buscar convertir sus recuerdos en objetos físicos que puedan tocar, conservar y revisar con el paso del tiempo. Tickets, entradas, planos, polaroids, incluso flores y estampados… Todos esos recuerdos se pueden plasmar y dar forma en un diario de viaje, un cuaderno donde hacer anotaciones, explicar los trayectos y vivencias, decorar con charms, añadir accesorios y adjuntar estos objetos que hacen de una alusión algo más tangible y real.

 

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Scrapbooking y journaling: el regreso de la creatividad analógica

Existen varias marcas de papelería donde hacerse con este tipo de libretas. La española Mintopía Studio está especializada en scrapbooking; proponen diferentes diseños e ideas de inspiración con sellos, pegatinas y accesorios. Octàgon está más enfocada a bullet journal, con papel de alta calidad y diseños minimalistas. La marca japonesa Muji es otra opción para diarios de viaje y journaling, con encuadernaciones sencillas y elegantes, y diferentes opciones estilográficas. Y si ninguna de estas alternativas convence, se puede diseñar un diario desde cero, haciendo a mano la encuadernación y decorando la portada.

Las libretas de Muji destacan por su diseño minimalista y su papel de alta calidad, ideal para crear un diario de viaje o practicar journaling
Las libretas de Muji destacan por su diseño minimalista y su papel de alta calidad, ideal para crear un diario de viaje o practicar journaling

Álbumes de fotos físicos: la alternativa al almacenamiento digital

Otra práctica pasada que ha vuelto en forma de tendencia es crear álbumes físicos de fotografías. Ya sea por el miedo a perder los recuerdos digitales o por conservar un viaje en una manera especial, más estética, como un objeto de decoración. Al igual que existen gurús de los diarios analógicos, también hay creadores de contenido que enseñan a hacer álbumes originales. 

Para los más creativos y habilidosos, existen diferentes herramientas y aplicaciones con las que diseñar desde el principio un libro de fotos. Una de las opciones es maquetar y crear una a una las páginas desde una aplicación, para luego imprimirlo y encuadernarlo. También sacar las imágenes y pegarlas en el clásico cuaderno.  

Mintopía Studio, Octàgon y Muji: dónde encontrar el diario perfecto

Otra opción es ayudarse de empresas especializadas en álbumes personalizados, como la española Hofmann o la francesa Cheerz. Ambas son muy intuitivas de utilizar. Si uno busca un fotolibro con aspecto de revista o libro de mesa con un diseño actual y cuidado, Cheerz permite hacerlo de forma sencilla y acompañarlo con otro tipo de regalos como imanes o polaroids. Con Hofmann se puede personalizar cada detalle, ya que cuenta con varios formatos, tamaños y acabados. Y las dos suelen lanzar descuentos y promociones, sobre todo relacionados con fechas señaladas, como el día de la madre, San Valentín o Navidad. 

 

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Un álbum de fotos, un diario de viaje, un libro de recuerdos y este tipo de encuadernaciones analógicas se convierten en regalos, para uno mismo, o para otra persona, al que volver en cualquier momento. Una forma de revivir una aventura o de celebrar una ocasión especial. En una época en la que casi todo sucede en una pantalla, dedicar tiempo a esta actividad es un gesto de resistencia frente a lo efímero. 

Adriana Navarro  @adrinavarroguz 

Imágenes: Instagram

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