Graba a fuego en tu mente la palabra maximalismo, porque los días del normcore se acabaron. Este es el nuevo camino de la moda
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Graba a fuego en tu mente la palabra maximalismo, porque los días del normcore se acabaron. Este es el nuevo camino de la moda
Grábate esta palabra a fuego: Maximalismo. ¿Por qué debes hacerlo? Porque, por mucho que este verano estemos rendidas ante los vestidos blancos y las sandalias minimal, las colecciones Crucero 2016 así como las del próximo otoño, están adelantando lo que parece ser un anhelo común en todos los diseñadores: un exceso que no claudica ante ninguna norma.
Una vez superado -y olvidado- el Normcore, el street style llevaba varios meses pidiendo aires de cambio. Por eso, y aunque se hable del agotamiento de las webs dedicadas a fotografiar el estilo de la calle, parece más que evidente que los diseñadores han tenido en cuenta los deseos -y los hechos- de las streetstylers. Tanto es así, que en sus últimos desfiles, la tónica general es lo que Alessandro Michele calificaba en su último trabajo para Gucci como «Maximalismo».
El desfile Crucero 2016 de Gucci mostraba una poderosa mezcla de estampados en la que conviven motivos geométricos con flores de aires vintage. Instagram @gucci
¿En qué se traduce este término? En colores y estampados sin freno, y sobre todo, en la combinación de los mismos sin importar las supuestas normas que la moda ha adoptado siempre dentro de su decálogo del buen gusto. Así, la mezcla de tonalidades puede unir colores en fusiones imposibles, los estampados más extremos pueden convivir con bordados, broches y detalles llenos de brillo y los accesorios pueden mostrar su cara más caótica.
La propuesta de J.W. Anderson no tiene en cuenta ningún tipo de reglas ni protocolos. Las líneas horizontales se combinan con las verticales, en una locura cromática rematada por botas con detalles cutout y volantes en dorado. Instagram @jw_anderson
Poco queda ya de la pleitesía que rendíamos en temporadas pasadas a los cortes minimalistas y al blanco y negro. Una ola de color se ha llevado la discreción y la aparente falta de artificio del normcore, para sumergirnos en un nuevo mundo de prendas llenas de un exceso que no siente el menor complejo de culpa.
No un broche, no un bordado, sino decenas. Así ve marc Jacobs la próxima temporada. Instagram @marcjacobs
Bordados, estampados florales, encaje. Todos estos ingredientes conviven en las propuestas de Carolina Herrera.
Es curioso cómo, incluso en colecciones fieles al color negro como las de Givenchy, Alexander McQueen o Thome Browne, la teatralidad, el dramatismo y ese siempre misterioso toque que proviene de la estética victoriana, dejan sentir un rechazo hacia la sencillez -no en este caso en forma de color, sino a modo de patrones complejos y accesorios que lo invaden todo-. Tal vez hemos agotado la sencillez, y nuestras retinas buscan emociones más fuertes.
El ritual, el misterio y ese aire neogótico que caracteriza a Riccardo Tisci cristaliza en forma de aplicaciones por todo el rostro, en su propuesta para Givenchy otoño/invierno 2015.
¿Lista para el exceso?
Arancha Gamo @arancha_gm