Todo el mundo habla de él. Sigue siendo el desfile más esperado del año para muchos (también lo ha sido muchas veces para nosotros). Hablamos del Victoria"s Secret Fashion Show... Porque, lejos de la esencia que presentó en su primer desfile en 1995 donde no hubo ni alas, ni sujetadores millonarios ni la repercusión mediática que tiene a día de hoy, ya no es lo que era. Victoria

Adiós con el corazón

Aunque en otros tiempos sólo las mejores modelos conseguían convertirse en los ansiados ángeles de Victoria’s Secret, no había nadie que no soñara con desfilar en el gran fashion show anual. Hoy, son muchas las top que han decidido retirarse. Cachés demasiado elevados, proyectos personales, trabajos con otras firmas, la imposibilidad de seguir los cánones establecidos… Son innumerables los motivos por los que algunos de nuestros ángeles favoritos como Alessandra Ambrosio, Miranda Kerr, Rosie Huntington-Whiteley, Gisele Bündchen, Doutzen Kroes o la mismísima Heidi Klum, decidieron colgar sus alas para siempre. Victoria La última en hacerlo ha sido Adriana Lima, quien ha dicho adiós a la firma después de su primer desfile hace casi 20 años.
Con estas palabras se dirigía la brasileña a Victoria’s Secret a través de su perfil de Instagram: "Querida Victoria, gracias por mostrarme el mundo, compartir tus secretos y, lo más importante, no solo por darme alas sino por enseñarme a volar".

Un declive in crescendo

Pero la pérdida de la última veterana que permanecía en la firma lencera no es lo único que nos ha decepcionado. Durante los últimos días, Victoria’s Secret ha recibido miles de críticas debido a las declaraciones de su director de marketing, Ed Razek, sobre la NO inclusión de modelos transexuales en el famoso desfile.
Tras su respuesta, las redes sociales sacaban fuego y, como todo en esta era digital, el enfado se convirtió en hashtag y el hashtag en movimiento virtual. La organización Model Alliance fue la encargada de promover el ya conocido #Time4RESPECT para incitar a la firma (o al menos intentarlo) a cambiar su filosofía y optar por dar alas a la diversidad y a la inclusión. Si algo tienen las nuevas generaciones es que son críticas. Críticas con uno mismo y con las injusticias. Partidarias de los movimientos y las revoluciones. La mayoría se preocupan más por el progreso que por el éxito. Anhelan un sentido de comunión y conexión y, a pesar de no haber nacido con un dispositivo móvil bajo el brazo, son capaces de crear microcomunidades online para movilizar el apoyo hacia nuevas causas y desafíos.
Por eso, aunque este año la firma ha dado unas de sus alas a Winnie Harlow y esta se ha convertido en la primera modelo con vitíligo en desfilar en el fashion show, no es para nada una muestra representativa de inclusión de otras formas de belleza. Nos sabe a poco.

Reflexionemos...

En pleno siglo XXI Victoria’s Secret sigue imponiendo los mismos cánones que imponía en los noventa. Tal vez por eso, en 2017, la audiencia cayó hasta 5 millones de espectadores, reduciéndose en un 32% (al igual que sus ventas).
Querida Victoria, es hora de poner tus alas sobre las mujeres reales y luchar por dar visibilidad a la diversidad y a la inclusión. Necesitas una actualización con urgencia y no creemos que la única clave esté en introducir celebrities que pertenezcan al clan Kardashian o las hermanas Hadid. Parece que entre renovarte o morir, por el momento estás eligiendo morir.

 

Anna Alarcón: @_annalarcon Imágenes: Cortesía de Getty Images, marcas e Instagram