Probablemente hayas oído hablar de Jedet más de una vez, o tal vez le hayas visto en las redes sociales. Aunque algunos le clasifiquen como influencer, él se define como artista multidisciplinar, que es lo que realmente es.

Cantante, actor, escritor… ¿Quién es realmente King Jedet?

Soy una persona a la que le gusta experimentar y vivir muchas cosas, tanto a nivel personal como profesional. Estoy muy en contacto con mis raíces, mi familia. Sé que estoy en un mundo en el que es todo pura fachada y algún día se va a acabar, pero mientras tanto, saco provecho de él.

¿Cómo empezó todo?

Todo empezó porque publiqué un libro, empecé a maquillarme y cuando iba a hacer las presentaciones de los libros decidí grabar alguna para Youtube, donde también hablaba sobre temas de género, etc. Podría decir que la popularidad la gané ahí y la fui transformando.

¿Eres siempre Jedet o hay algún personaje detrás?

Cuando voy a un evento siento que no soy yo al 100%. Soy una persona muy tímida, aunque mucha gente no lo cree, y no me siento bien en un espacio con mucha gente que está pendiente de ti o de cómo actúas. Es todo muy falso, pero sí que es verdad que en redes no hay ningún personaje. Las personas somos un 100% y tú decides qué enseñas en las redes. Yo enseño de mi vida una parte, pero no el resto de mi persona.

No ha sido fácil el camino hasta aquí pero has sabido explotar tus puntos fuertes. ¿Cómo ha sido ese proceso hasta encontrarlos?

Mi único punto fuerte es que, aunque haya algo que me de miedo, lo hago y aunque sepa que no tengo mucho talento en algo, si me llama la atención y me apetece, lo voy a experimentar. Simplemente hago lo que puedo con lo que tengo, pero no por los demás sino por mí, porque me apetece. Lo único a lo que le doy valor es a atreverme a hacerlo porque aún sabiendo que hay muchos ojos mirándome, que me van a criticar, sé que no soy brillante y aún así lo hago. Hay gente que me lee, que me escucha, me sigue y me quiere tal como soy. 

Te has ido buscando físicamente con maquillaje, pelucas, vestuario, ¿te sientes ya bien contigo mismo?

Hace un año y medio me operé la nariz y la papada pero aún me faltan un par de retoques y ya estaré bien (risas). El cuerpo de una persona es como su casa y tienes que acomodarla para vivir a gusto. Si no me gusta algo y puedo vivir con ello, pues ya está, pero si no me gusta y me haría más feliz lo otro, lo cambio. No veo nada malo en cambiar para estar más cómodo.

¿Cuál fue el momento en el que decidiste salir de los cánones?

Todo empezó en el 2016, parece que no tengo otra anécdota pero es que empezó así. Iba a conocer a Lindsay Lohan, que es una de mis ídolas desde que tengo 8 años, y en vez de ponerme una camisa y un pantalón dije ‘voy a conocerla atreviéndome a ponerme algo que realmente me guste’. Me puse un vestido y me maquillé por primera vez. Cuando me vio me dijo ‘eres increíble’, nos hicimos una foto, me firmó y luego me lo tatué y eso fue un punto de inflexión. Sabía que iba a ser duro, no porque yo fuera nada malo, sino por la sociedad, pero al final he salido ganando.

Hay mucha gente que no lo entiende y te pide que te definas, ¿qué opinas de las etiquetas hoy en día? ¿Son necesarias?

Creo que sí porque ayudan a entender y a clasificar. En mi caso me oprimen mucho así que quien las necesite, que las use y quién no, que no se le obligue a usarlas. Hace poco di una entrevista y dije que yo era una mujer trans que huía de lo que se esperaba de una, y es que creo que puedes ser una mujer trans y no querer ponerte pecho, dejarte el pelo largo o no querer ponerte un culo, que te dé igual que te hablen en femenino o en masculino. Puedes ser una mujer trans igualmente.

Hablas mucho de tu yaya y su apoyo, un apoyo que en muchas ocasiones no tienes por parte de los jóvenes, ¿es eso algo que lo hace más importante aún?

El apoyo de mi abuela viene desde el amor hacia mí. Mi yaya lo que quiere es que yo sea feliz y no considera que haya nada malo en mí. También es que mi familia siempre ha sido muy abierta, he tenido esa suerte, siempre me han apoyado en todo porque realmente me quieren como soy.

¿La sociedad ha ido mejorando y abriéndose, o no ves una evolución en ese aspecto?

Creo que sí. Ha ido mejorando y abriéndose pero aún queda mucho. Y tendremos 80 años, si llegamos, diremos: "qué pena que me voy a morir sin ver esto otro". 

¿Supuso un gran cambio salir de tu pueblo y llegar a Madrid?

Vine a estudiar Arte Dramático y pensé que aquí podía pasar cualquier cosa. Maduré mucho en cuanto a que tenía que hacer todo yo. No fue un cambio radical aunque aquí conocí la homofobia. Eso me sorprendió porque era una ciudad más grande y más abierta, en teoría. Madrid es como el amor de mi vida, a veces le odio pero estoy casado con Madrid.

Las críticas y los insultos son algo que has tenido que soportar por ser ‘diferente’. ¿Has sabido transformarlas para convertirte en una persona más fuerte?

Al final me he dado cuenta de que no depende de mí, aunque mañana ganase un Óscar, me van a criticar. En el fondo esas personas son fans pero no lo aceptan, o quieren ser como tú pero no pueden y pagan su frustración así. Si a mí no me gusta alguien, no le presto ni un minuto de mi atención. He aprendido a aceptar que te van a criticar por todo y lo importante es que tú sientas que estás feliz con lo que haces.

Háblanos del mundo influencer, ¿cómo es realmente? ¿existen las amistades de verdad o son por interés?

Yo realmente estoy en un mundo de artistas, no tan de influencers. La mayoría de mis amigos son músicos, actores, aunque tengo varios amigos influencers. Soy artista, trabajo varias disciplinas y creo que no está mal decir que soy influencer, pero no es lo que me define. Hago campañas, etcétera, pero yo al final vivo de dar bolos, de mi música, de salir en una serie o de escribir un libro. Conecto menos con los influencers... me pueden caer bien dos o tres. Creo que existen las verdaderas amistades pero hay muchas que son por interés, y eso se ve con el tiempo. En cuanto hay una polémica, se lavan las manos. El mundo de la farándula en es un mundo muy falso, te dediques a lo que te dediques, la gente va según les convenga. Hoy te comen el culo y mañana pasan de ti.

¿Alguna vez has pasado el límite con los fans?

En cuanto a generosidad sí. Hay una chica que conozco que es muy fan y con la que tengo amistad. Es fan de una actriz y la invité a la premier de su película para verla conmigo y conocer a la actriz. Conozco a su madre, a su abuela, hablo con ellos. Para mí no son unos fans, son personas que tienen respeto y cariño y con los que puedes hablar.

¿Cuál ha sido tu mayor locura por amor?

Si me enamoro, lo doy todo. Tenía a mi pareja que vivía en Valencia, me peleé con él y, en vez de esperar a solucionarlo por el móvil, cogí un coche y fui a Valencia porque no podía con la incertidumbre. Cortamos, así que no fue muy bien, pero tampoco he tenido muchas relaciones. 

Has publicado un libro en el que te abres por completo, ¿qué ha supuesto esto tanto para ti, como para la relación con tus seguidores?

Cuando publiqué el libro no tenía apenas seguidores, unos dos o tres mil. Hay mucha gente que descubrió que publiqué un libro cuando ya tenía cierta popularidad y decían que me habían dado la oportunidad porque soy conocido. El libro lo publicaron por mi talento. Fue una editorial independiente que me contactó porque subía textos a Facebook y les gustó. Esto supuso una realización personal. He escrito toda mi vida y he cumplido un sueño de publicar un libro que lleva ya casi cinco ediciones. En ese momento trabajaba en la terraza de un hotel y no tenía ninguna expectativa de nada. Ese año mi vida cambió, empezó todo esto, pero el libro me sirvió para cerrar el dolor que sentía por la ruptura de ese desamor del que hablaba. 

Ahora has estrenado nuevo single junto con Mygal X, En Miami, ¿es la música el camino que quieres seguir profesionalmente?

Yo no puedo centrarme en nada porque no soy solo una cosa, soy muchas. Empecé a hacer música porque reunía tres cosas que me encantan: escribir, cantar y actuar. Pero voy a seguir escribiendo, actuando y cantando hasta que me deje de divertir, porque me gusta y son formas que tengo de expresarme. Este tipo de carrera en Estados Unidos es lo más común y la gente lo aplaude. Aquí, sin embargo, eres un ‘busca fama’. Tengo muy claro lo que quiero y es estar vinculado al arte.

Con quién eres más exigente, ¿con tu trabajo o contigo mismo?

Con mi trabajo mi nivel de exigencia es muy heavy. Soy una persona muy impuntual para todo, pero para mi trabajo, nunca llego tarde. Como persona, me permito más cosas pero en mi carrera no. Me gusta mucho el caos pero también tener las cosas atadas porque aún así, surgen imprevistos. Pero cuando sucede no pasa nada, lo disfruto.

¿Tus mejores cualidades?

Cuido mucho a mis amigas, a mi familia y, aunque me gustaría verles más, soy muy leal a mis principios y a las personas.

¿Qué consejo les darías a todas esas personas que se sienten diferentes con lo que marca la sociedad?

No es fácil pero vale la pena. Cada uno tiene su tiempo y no tiene por qué obligarse a hacer las cosas. A lo mejor no puedes ser quién quieres ahora, pero con el tiempo lo vas a conseguir. Cada uno tiene su camino y no es un camino de rosas, pero luego te da muchas recompensas.

 

Lucía Pandiella: @luciapandiella

Imágenes: Carlos Villarejo y Sergio Toro