¿Por qué te ves mejor en el ESPEJO que en las FOTOS? La ciencia tiene una explicación
¿Por qué nos vemos peor en fotos que en el espejo? La ciencia lo explica. Imagen: @carlomaranon
Seguro que alguna vez has pensado que sales mucho mejor en el espejo que en una fotografía. Pero, ¿y si te dijéramos que no tiene nada que ver con tu atractivo? La psicología y la ciencia llevan años estudiando este fenómeno y la respuesta es mucho más sorprendente de lo que imaginas…
La razón científica por la que te ves mejor en el espejo que en las fotos
Seguro que alguna vez te has preguntado por qué te encanta cómo te ves en el espejo, pero luego, te haces una foto, y como parece que no eres la misma persona, decides no subirla a redes sociales. Pero te tenemos que decir una cosa respecto a por qué te ves mejor en el espejo que en las fotos: amiga, no eres la única. De hecho, es una sensación tan común que la ciencia lleva años estudiándola.
La buena noticia es que esto no significa que seas menos guapa de lo que crees, sino que en realidad, es causa de un fenómeno psicológico que afecta a prácticamente todo el mundo y que tiene mucho que ver con la imagen que nuestro cerebro ha aprendido a reconocer como propia.
Y como en Vanidad no solo queremos que te veas siempre perfecta en cuanto a ropa y maquillaje, sino que también queremos que lo sientas, te vamos a explicar todo lo que tiene que ver con este fenómeno para que cada vez tengas más seguridad a la hora de hacerte tus fotos.
El fenómeno psicológico que nadie te ha explicado
La principal explicación a que nos veamos peor en fotos que en el espejo se encuentra en un fenómeno psicológico conocido como el efecto de mera exposición, que explica que tendemos a preferir aquello que vemos con frecuencia porque nos resulta familiar. Por eso, en el caso de nuestro rostro, debemos tener en cuenta que la imagen que observamos a diario en el espejo está horizontalmente invertida. Es decir, vemos una versión de nosotros mismos que, aunque parece idéntica, no es exactamente la que perciben los demás.
Lucia Avendaño posando en un espejo con top color teja y vaqueros rotos. Imagen: @lucia.avendano
La realidad es que cuando nos hacemos una foto, se muestra nuestro rostro tal y como lo ve el resto del mundo, y como estamos mucho menos acostumbrados a esa versión ya que en el espejo siempre vemos la versión invertida, nuestro cerebro la percibe como extraña y hace que no nos guste.
Imagen de Kylie Jenner con sus amigas. Imagen: @kyliejenner
No porque seas menos atractiva, sino porque simplemente es una imagen que no coincide con la que hemos visto toda nuestra vida en el espejo. Y justamente, esto explica también la típica frase de tu amiga de «tía, cómo no te va a gustar esta foto si sales perfecta».
Las cámaras también pueden distorsionar tu apariencia
Pero además de este factor, hay otros detalles técnicos que también influyen en cómo aparecemos en las fotografías. Cosas que a menudo pensamos que son poco importantes como la distancia entre la cámara y el rostro, el objetivo utilizado o incluso el ángulo desde el que se toma la imagen pueden modificar mucho nuestras facciones.
Dani G. Schulz posando en Instagram con un vestido de cuadros desde una perspectiva vertical. Imagen: @danigschulz
Por ejemplo, las cámaras frontales de los teléfonos móviles suelen utilizar lentes gran angular que pueden hacer que la nariz parezca más grande o que determinadas zonas del rostro se vean ligeramente deformadas. Y justo, este es uno de los errores más comunes. Muchas personas utilizan los selfies como referencia de su apariencia real cuando, en realidad, son una representación condicionada por todos estos factores que te estamos contando.
La iluminación también juega un papel fundamental
Otro de los factores que más influyen en nuestra percepción es la luz. Una iluminación suave y uniforme puede hacer que las imperfecciones de la piel se aprecien mucho menos, y por el contrario, una luz dura o situada en un ángulo poco favorecedor puede marcar sombras, ojeras o texturas que normalmente pasan desapercibidas.
Andi Washington posando en Instagram con un top rosa y falda marón. Imagen: @andiwashington__
De ahí que siempre veas a tus creadoras de contenido favoritas tratando de buscar la luz perfecta. Muchas veces no es que haga falta editar una foto, sino simplemente, conseguir ese momento en el que la luz resalta y potencia todas y cada una de tus facciones.
Entonces, ¿es real que nos vemos mejor en el espejo que en las fotos?
La realidad es que ni una cosa ni la otra, ya que tanto el espejo como las fotografías ofrecen versiones diferentes de una misma realidad. Por un lado, el espejo muestra una imagen invertida, pero estás acostumbrada a ella, por lo que la ves perfecta. Por otro lado, la cámara captura tu apariencia desde una perspectiva concreta y bajo unas condiciones de luz determinadas que pueden afectar a tus rasgos.
Así que, la conclusión a la que llegamos con todo esto es que realmente, la diferencia entre ambas imágenes tiene que ver más con la percepción que con tu atractivo real. Así que la próxima vez que veas una foto tuya y pienses que no te pareces a ti misma, recuerda que probablemente tu cerebro simplemente está reaccionando ante una versión menos familiar de tu rostro.
¿Alguna vez has sentido que te ves peor en fotos que en el espejo?