ROSALÍA convierte el «LUX TOUR» en una auténtica obra de arte
Referencias artísticas de Rosalía en el primer concierto del LUX TOUR en Lyon. Imagen: @luxthetour
Lyon se ha transformado en un lienzo en blanco donde Rosalía ha pintado con música, movimiento y luces. El inicio del LUX TOUR, ha sido sin duda alguna, una obra de arte
Lyon no solo ha sido testigo del inicio del «LUX TOUR» de Rosalía, también ha sido testigo de cómo un escenario puede ser el lienzo en blanco para explayar la creatividad. La catalana, que desde hace años ha redefinido los límites del pop, ha demostrado que su talento no se limita a la voz o al ritmo. Su capacidad para convertir un concierto en una experiencia visual y emocional es ahora indiscutible. Bajo sus pies, el escenario, la música, la danza y la escenografía se han unido para construir algo que, sin exagerar, podría considerarse una obra de arte.
Desde la primera aparición de Rosalía sobre el escenario, lo clásico y lo contemporáneo se han dado la mano. Ha abierto el show con un tutú delicadamente plisado, combinado con un top etéreo y zapatillas de punta. Cada giro, cada salto y cada gesto, ha estado coreografiado para evocar la elegancia de las bailarinas impresionistas, pero al mismo tiempo actualizada a un lenguaje del siglo XXI. Y así, sin decir palabra, Rosalía ha recordado al público que, como en un museo, cada movimiento del tour debe ser observado con atención.
Cada segmento del LUX TOUR dialoga con iconos artísticos que todos conocemos. Mientras el blanco y el negro dominan la paleta cromática de la escenografía, los looks evolucionan como capítulos de una historia. Si quieres conocer cada parte de esta narrativa… ¡Solo tienes que seguir leyendo!
Abrir el show con una danza clásica no ha sido casualidad. El tutú, las zapatillas de punta y los giros recuerdan a las famosas bailarinas de Degas, capturadas en óleo y pastel. En su obra, el pintor no buscaba la perfección idealizada, sino el instante: cuerpos en tensión, ensayos, gestos repetidos hasta el agotamiento… Sus bailarinas no posaban, existían en movimiento. Rosalía ha recogido precisamente esa idea y la ha trasladado al escenario. No solo ha homenajeado al impresionismo francés, lo ha reinterpretado: la música ha sustituido el pincel y el público se ha convertido en testigo de una escena que, como en Degas, parece estar siempre a punto de desvanecerse.
@ravismits«La clase de danza», Edgar Degas (1871)
El ritual de Goya
Al girar hacia el lado más nocturno del repertorio, con tul negro, corsé y tocado con cuernos, la artista nos transporta directamente al universo de Goya. En «El aquelarre», el pintor construye una escena en torno a una figura central, el macho cabrío (tradicionalmente asociado a lo demoníaco), rodeada de un grupo que parece entregado a un ritual enigmático. Más que ofrecer una lectura cerrada, la pintura sugiere una atmósfera inquietante, casi incómoda, donde lo simbólico pesa más que lo narrativo. Rosalía recoge esa energía y la traslada al escenario, donde la coreografía y la iluminación generan una sensación casi ritual.
Referencia de Rosalía a «El aquelarre» de Francisco de Goya (1797) en el primer concierto del LUX TOUR en Lyon. @ravismits«El aquelarre», Francisco de Goya (1797)
La imagen más fotografiada de la historia
Enmarcada dentro de un cuadro, Rosalía se convierte en «La Gioconda». Pero, sobre su escenario, hay una diferencia fundamental respecto al Louvre: la distancia desaparece. Al invitar a parte del público a subir y participar en la escena, transforma la obra de Leonardo da Vinci en una experiencia viva, que va más allá de la contemplación pasiva. ¿El mensaje? Quizá una reflexión sobre cómo nos relacionamos hoy con el arte: atrapados entre la admiración y el consumo inmediato, entre el deseo de mirar y la necesidad constante de capturarlo todo.
Referencia de Rosalía a «La Gioconda» de Leonardo da Vinci (1503-1515) en el primer concierto del LUX TOUR en Lyon. @ravismits«La Gioconda», Leonardo da Vinci (1503-1515)
El cierre del cisne
El cierre del concierto ha tenido algunas de las referencias más evidentes. Las alas, el cuerpo en tensión y la caída hacia atrás remiten, por un lado, al imaginario de «El lago de los cisnes», donde el cuerpo en movimiento es símbolo de transformación y tragedia. Pero también aparece la sombra de «La caída de Ícaro», ese vuelo que desafía el límite y termina en caída. Entre el ballet y el mito, el final funciona es una síntesis de todo el espectáculo: bello, arriesgado y, sobre todo, imposible de sostener para siempre.
Referencia de Rosalía a «La caída de Ícaro» de Jacob Peeter Gowy (1636-1638) en el primer concierto del LUX TOUR en Lyon. @ravismits«La caída de Ícaro», Jacob Peeter Gowy (1636-1638)
Mirándose a sí misma
En medio de todas esas referencias históricas, ha habido una que no viene de ningún museo pero que hemos reconocido al instante: «Pienso en tu mirá» de la mismísima Rosalía. No es casualidad que la artista también dialogue consigo misma, como si la artista se citara a sí misma para recordarnos que su obra también tiene memoria, evolución y capas.
Referencia de Rosalía a «Pienso en tu mirá» (2019) en el primer concierto del LUX TOUR en Lyon. @ravismits
Todo esto nos deja una pregunta rondando por nuestra cabeza… Casualidad o no, parte de las obras referenciadas en el concierto de Lyon tienen relación con Francia. ¿Estará Rosalía siguiendo una estrategia al estilo Dua Lipa, versionando obras icónicas de cada país que pisa? Sea como sea, si en los próximos días tienes la suerte de verla en concierto, cuéntanos si es así o si descubres alguna otra referencia escondida en su show.