Tu rutina de «SKINCARE» también necesita un cambio: esto es lo que deberías modificar de cara al OTOÑO
Los cambios que debes de hacer en tu rutina de cuidado facial de cara a otoño. Imagen: @haileybieber
Tu piel también necesita un cambio de temporada. De las cremas más nutritivas al regreso del retinol: estos son los cinco cambios que deberías hacer en tu rutina de «skincare» de cara al otoño
Cambio de skincare: qué productos guardar y cuáles sacar de cara al otoño
Septiembre es sinónimo de muchas cosas: volver a la rutina, recuperar nuestras prendas de entretiempo favoritas y, por supuesto, enfrentarnos al temido cambio de armario. Sin embargo, hay otro armario al que probablemente no estés prestando la misma atención y que también necesita prepararse para la llegada de la nueva temporada: el de tu skincare.
Después de varios meses de cloro, calor, sudor y sobre todo sol, nuestra piel llega a septiembre con unas necesidades diferentes. Y, al mismo tiempo, el descenso de las temperaturas y, más adelante, la calefacción pueden hacer que esa rutina que nos funcionaba de maravilla en pleno julio empiece a quedarse corta.
Pero tranquila, porque tampoco hablamos de cambiar absolutamente todos los productos que tienes sobre la balda del baño. Al igual que ocurre con la ropa, el cambio de armario de nuestra rutina de skincare debe ser progresivo y, sobre todo, adaptarse a las necesidades concretas de nuestra piel. ¿No sabes por dónde empezar? En Vanidad hacemos el cambio de temporada contigo.
Los cambios que debes hacer en tu rutina de skincare en otoño
1. Guardamos las hidratantes ligeras y sacamos fórmulas más nutritivas
Si durante los meses de calor has cambiado tu crema habitual por una hidratante en gel o una water cream, probablemente entiendas el motivo: con 35 grados, lo último que queremos es sentir una capa pesada sobre el rostro. Sin embargo, con la llegada del otoño puede ser necesario aumentar poco a poco el nivel de hidratación. Por ello, ingredientes humectantes como la glicerina o el ácido hialurónico, combinados con componentes como las ceramidas o el escualano, pueden convertirse en tus mejores amigos.
Eso sí, no hace falta pasar directamente de una textura acuosa a la crema más densa que encuentres, de hecho, si tienes la piel grasa o continúas sintiéndola cómoda con fórmulas ligeras, puedes mantenerlas. Al final, es lo que decimos siempre: cada piel es un mundo. Eso sí, si decides cambiar a una fórmula más densa, te dejamos una pequeña recomendación.
Crema nutritiva intensiva de La Roche Posay, vía Druni. Precio: 20,98€
2. Guardamos el exceso de exfoliación y sacamos los reparadores de barrera
Después de semanas de playa y piscina, queremos acabar cuanto antes con cualquier imperfección, pero intentar conseguir una piel nueva a base de exfoliar más no es la mejor estrategia. Y sobre todo si notas tirantez, sensibilidad, descamación o irritación, quizá sea el momento de reducir la frecuencia de exfoliantes como los AHA y BHA, que ya sabéis que pueden llegar a ser irritantes, y centrar la rutina en cuidar la barrera cutánea.
Aquí entran en juego ingredientes que probablemente vas a escuchar muchísimo esta temporada: ceramidas, pantenol, centella asiática o ectoína y que nos servirán para hidratar, calmar y ayudar a la recuperación de la piel. Para ello, una idea fantástica es incorporar un serum como el Centella RedSerum de Erborian. ¡Se volverá uno de tus indispensables!
Centella Red Serum de Erborian, vía Sephora. Precio: 36€
3. Volvemos a hacer hueco al retinol
Que levante la mano quien haya aparcado —o reducido considerablemente— el retinol durante las vacaciones. Si eres una de ellas, el otoño puede ser un buen momento para recuperarlo. Y hacemos aquí una aclaración importante: el retinol no es un activo que esté automáticamente prohibido durante el verano. Sin embargo, debido a que puede provocar irritación y aumentar la sensibilidad de la piel durante el periodo de adaptación, hay quienes prefieren reducir su uso en épocas en las que saben que van a estar expuestas al sol.
Ahora, te advertimos: si llevas semanas o meses sin utilizarlo, no recuperes directamente la frecuencia que tenías anteriormente. Reintrodúcelo de manera progresiva, empezando, por ejemplo, con una o dos noche s a la semana y aumentando según la tolerancia de tu piel. Y, por supuesto, acompañado siempre de hidratación y protección solar durante el día.
Tratamiento con retinol de Paula’s Choice. Precio: 63,75€
4. Una rutina enfocada en las manchas
El bronceado nos encanta, pero cuando empieza a desaparecer, de repente empezamos a ver esas pequeñas manchas que ya no nos gustan tanto. La realidad es que la exposición solar puede favorecer o intensificar este tipo de alteraciones, por lo que el final del verano suele ser un buen momento para volver a prestarles atención. Para ello, lo mejor son los activos como la vitamina C, la niacinamida o el ácido azelaico. ¿Nuestro favorito? Lo tenemos claro.
Sérum con niacinamida de The Ordinary. Precio: 6€
5. Lo único que no guardamos: el protector solar
Querida, hasta ahora hemos dicho todo lo que tiene que volver a sacar… Pero hay un producto que no debería desaparecer de tu rutina porque haya terminado agosto: el protector solar. Tanto en otoño como en invierno, seguimos estando expuestas a radiación ultravioleta, por eso, la fotoprotección continúa siendo una parte fundamental de la rutina diaria. Y recuerda siempre: el SPF es el mejor anti envejecimiento.
Crema con SPF de Isdin FusionWater vía Sephora. Precio: 25€