El aperitivo no es solo un momento para picar algo, es un pequeño ritual urbano que convierte cualquier mediodía en un plan con estilo. Y, entre risas, conversaciones y sorbos que saben a relax, Madrid se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de este plan con rollo.
Por ello, este 19 de septiembre, desde Vanidad te animamos a celebrar su Día Internacional en alguno de estos 10 locales donde gildas y encurtidos, tortillas míticas y tapas de autor, se combinan para ofrecer tradición, sabor y esas vibes castizas que tanto nos recuerdan a la capital:
Dónde celebrar el Día del Aperitivo en Madrid: los 10 imprescindibles
1. La Gildería: la casa de las reinas del vinagre
Dónde: Calle Calatrava, 17 y Calle Trafalgar, 15
Madrid a la hora del aperitivo tiene parada obligatoria en La Gildería, un lugar que incluso se ganó un Solete de la Guía Repsol gracias a sus gildas y vermuts seleccionados. Barra y mesas altas con toques de Codoo Studio, versiones creativas de la clásica gilda y delicias como sardina o bacalao ahumados, completan la experiencia en un espacio que mezcla el encanto de la taberna tradicional con la frescura de su nueva clientela. Además, son pet friendly, así que nadie se queda fuera de la experiencia.

2. Bareto: el bar de siempre para un aperitivo castizo
Dónde: Plaza Olavide; Calle de Atocha, 120; Calle de Alcalá, 55 y más
El sitio perfecto para un aperitivo con rollo en Chamberí, y más concretamente en la Plaza de Olavide, es Bareto, un bar de siempre que rinde homenaje a lo mejor de los clásicos: cañas bien tiradas, tapas que saben a tradición y vermuts de grifo que invitan a conversaciones que se alargan. Su terraza a pie de calle se convierte en el plan ideal para desconectar, disfrutar del ambiente del barrio y dejarse llevar por esos sabores que siempre apetece repetir.

3. La Colmada: el aperitivo con sabor a Malasaña
Dónde: Calle Espíritu Santo, 19
En Malasaña, La Colmada convierte el aperitivo en un homenaje al sabor de siempre. Aquí el ritual arranca con un vermut bien servido y se acompaña de gildas, latas selectas y tablas que se disfrutan entre estanterías repletas de conservas. Con su aire de colmado tradicional y su terraza escondida, es el sitio perfecto para transformar un mediodía cualquiera en un momento gastro-chic con mucho rollo.

4. Bodegas El Maño: el aperitivo que nunca pasa de moda
Dónde: Calle de la Palma, 64
Fundada en 1927, esta bodega es todo un icono para quienes disfrutan del aperitivo con esencia auténtica. Con su barra de mármol y su aire tabernero, El Maño invita a arrancar el mediodía con un vermut bien servido y a acompañarlo de clásicos infalibles como torreznos, croquetas o una buena gilda. Un rincón que guarda la historia de Madrid y convierte cada aperitivo en una pequeña celebración de barrio.

5. Casa Macareno: el aperitivo que viene con solete incluido
Dónde: Calle San Vicente Ferrer, 44
En Malasaña, Casa Macareno hace que el aperitivo se sienta como un plan de lujo sin complicaciones. Su barra invita a tapear a cualquier hora, con encurtidos, salazones y conservas que maridan a la perfección con un buen vermut. Y ojo, además presume de un Solete de la Guía Repsol, así que algo bueno tendrá… ¡Y vaya si lo tiene! Sus croquetas de ibérico y trufa o los clásicos de siempre hacen que cada sorbo y cada bocado se disfruten como un pequeño homenaje al mediodía con estilo.

6. La Tarara: vermut y planchaditos para alargar el mediodía
Dónde: Calle del Áncora, 19
En el barrio de Arganzuela, La Tarara es el lugar perfecto para disfrutar del aperitivo madrileño. Con más de 20 referencias de vermut y una terraza soleada, invita a alargar el mediodía con buen rollo. Sus planchaditos en pan de cristal y tapas como la ensaladilla rusa o los mejillones en escabeche se disfrutan mejor en este rincón acogedor donde cada aperitivo se convierte en un momento para saborear con calma.

7. Ostras Pedrín: el aperitivo del mar en pleno barrio
Dónde: Calle Cardenal Cisneros, 39
En Chamberí, Ostras Pedrín lleva el concepto de vermut y tapas marineras a otro nivel. Su barra color caldera y las generosas ventanas que dejan entrar la luz, crean el escenario perfecto para arrancar el mediodía con un vermut de la casa acompañado de ostras, ahumados, salazones y conservas gourmet. Las gildas, cortezas de bacalao o montaditos de ahumados completan la experiencia, convirtiendo cualquier aperitivo en un ritual con sabor a mar y mucho estilo urbano.

8. Bar Cruz – La Casa de las Navajas: el aperitivo con alma de barrio
Dónde: Plaza de Cascorro, 19
En pleno corazón de La Latina, Bar Cruz es un clásico que ha conquistado a generaciones con su esencia castiza y su ambiente auténtico. Su barra de acero inoxidable, suelo de terrazo y las famosas navajas a la plancha son solo el principio. Aquí, el aperitivo se disfruta con una caña bien tirada y tapas como bravas, calamares o champiñones rellenos. Un lugar donde el tiempo parece detenerse y cada bocado sabe a tradición y buen hacer. Ideal para un vermut con amigos o una parada después del Rastro.

9. Hermanos Vinagre: encurtidos y clásicos con mucho estilo
Dónde: Cardenal Cisneros, 26; Argumosa, 12; Narváez, 58 y Gravina, 17
Si hay un templo del aperitivo en Madrid donde los encurtidos son protagonistas, ese es Hermanos Vinagre. Su barra se convierte en un escaparate irresistible de gildas afinadas al detalle y de tostas icónicas como la de anchoa con mantequilla, sencilla y perfecta. La propuesta juega con la tradición, pero la eleva con un punto contemporáneo que ha hecho de este lugar parada obligatoria para los amantes del buen picoteo. Un sitio para saborear el aperitivo en su versión más chic, pero sin perder la esencia castiza.

10. Juana La Loca: tortilla y pintxos con mucho estilo
Dónde: C/ Recoletos, 10
Juana La Loca convierte el aperitivo en una experiencia con estilo gracias a su espacio luminoso, lleno de detalles curiosos y rincones con personalidad que invitan a fotografiar cada momento. Su estrella sigue siendo la mítica tortilla de patatas jugosa con cebolla confitada, acompañada de pintxos y raciones que maridan a la perfección con un vermut bien servido. Un lugar donde tradición y modernidad se encuentran, haciendo que cada parada para picar sea un plan gastronómico y muy instagrameable.
Ya lo ves, tomar el vermut ha dejado de ser solo un ritual para convertirse en la excusa perfecta para alargar el mediodía, descubrir nuevas propuestas gastro y capturar momentos que siempre apetece repetir. Y tú, ¿dónde vas a celebrar el Día del Aperitivo?
Laura Lorenzo Santos @laura_lorenzoo
Imágenes: Cortesía de los establecimientos.