Reconozcámoslo… todos tenemos esos días en los que salir de la cama pensando en todo lo que queda por hacer se convierte en un auténtico calvario. De esos días en los que solo necesitamos saber que no nos espera absolutamente nada y que podemos emplear nuestro tiempo únicamente en nosotros. Y es que los parones en medio de lo frenético de la rutina son más que necesarios para encontrarnos bien y rendir mucho mejor cuando toque. Por eso, desde Vanidad, ¡te traemos los mejores planes para que disfrutes y aproveches al máximo tu resting day!

Prepara un buen desayuno

Empezar el día con un buen desayuno alegra a cualquiera. Normalmente, con las prisas, no pasamos del café corriendo antes de salir. Por eso, qué mejor que disfrutar del tiempo y de la mañana preparando y degustando un desayuno completo. Ya sabes lo que dicen, ¡barriga llena, corazón contento!

Mens sana…

Con las obligaciones y preocupaciones del día a día nos olvidamos de lo importante que es escucharnos y pasar tiempo con nosotros mismos. Nuestra cabeza es quien padece las consecuencias de todas las emociones que vamos acumulando a lo largo de la jornada, y no solemos darle la oportunidad para saber qué ocurre dentro de nosotros y poder conocer qué necesita nuestro cuerpo. Estos días de relax son la excusa perfecta para detenerte y meditar, para escucharnos atentamente y obedecer todas las necesidades. Así, lograremos estar en armonía con nuestra mente y nos será mucho más fácil sobrellevar las idas y venidas de la rutina.

… in corpore sano

Nuestro cuerpo es nuestro templo. Seguro que has oído esta máxima mil veces a lo largo de tu vida, ¡y es que no le falta razón! A fin de cuentas, es nuestro cuerpo con el que conviviremos para siempre... Por este motivo, nunca está de más dedicarle un tiempo a mimarlo y a darle los caprichos que necesita. Si bien una alimentación saludable, un buen descanso y la realización regular de ejercicio físico es algo que deberíamos incluir como parte de nuestra rutina, estos días de descanso se convierten en la ocasión perfecta para hacer todas esas cosas que en otro momento no hacemos: un baño de espuma, unas cremas, una buena hidratación de pelo y piel…. No solo ganaremos autoestima al vernos mucho mejor, sino que también estaremos más en contacto y armonía con nuestro cuerpo y, consecuentemente, con nosotros.

Consume cultura

Ver películas, escuchar música, leer… Todas esas cosas que muchas veces posponemos por falta de tiempo, o tratamos como telón de fondo de nuestras actividades del día a día, sin prestarles la atención que se merecen. Al igual que la meditación o los cuidados, la cultura también nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros, pues todo producto cultural es, a fin de cuentas, alimento para el alma. Prepárate unas palomitas y disfruta de esa película que tantas ganas tienes de ver, de esa canción que siempre te pone la piel de gallina o de ese libro que estás deseando devorar.

Ríndete al arte de no hacer nada

¡Tan sencillo como eso! Porque hay días en los que el cuerpo pide pausa, pero una pausa radical. Parar en seco y, durante unas horas, no sentirse con la obligación de ser productivos, no sentirse mal por no hacer absolutamente nada. Si lo que necesitas es pasarte horas desconectado, bien sea dando un paseo o remoloneando en la cama, ¡disfrútalo! A veces estos momentos también son necesarios para poder seguir fluyendo con total confianza y con las pilas bien cargadas...

Y tú, ¿cómo vas a pasar tu day off?

 

Elena Romero: @elenar_vargas

Imágenes: Giphy