Lo sabemos. Lo sabes. Así que seamos honestos: probablemente no haya sido cosa del tráfico, del metro, del tiempo, la reunión que se prolongó más de lo esperado o la llamada que recibiste en el último momento por lo que has llegado tarde. Sabes que depende de ti, así que olvídate de las excusas. Estás a cargo de tu propia vida y eso incluye tu organización, tu responsabilidad y las decisiones que tomes. Y aunque a veces parezca que te vienen dadas, no siempre es así. Obviamente, los imprevistos aparecen de repente para cambiarnos todo nuestro plan, pero ahí debes estar tú para evitar que eso ocurra. Vanidad_Llegar-Tarde_1 Independientemente de esto, aquí te dejamos nuestra lista de razones reales por las que sueles llegar tarde y que seguro que te ayudarán a conocer dónde está tu fallo:

Has perdido la noción del tiempo

El efecto “estar en las nubes”. Todo el mundo admira tu capacidad de desconexión, ¡pero el deber te llama! Ponte una alarma para que tu cabeza vuelva a la tierra. Mejor dos por si las moscas. Vanidad_Llegar-Tarde_2

En realidad, no quieres volver

(si te cuesta una eternidad salirte de la fiesta, ya sabes a qué nos referimos). O, al contrario, no quieres ir (tu compañero de trabajo te ha invitado a su cumpleaños, pero prefieres mil veces quedarte en casa viendo el último capítulo de tu serie favorita… y cuando te das cuenta, ya vas una hora tarde). Ponte siempre en el lugar del otro y piensa cómo te sentirías si te hiciesen esperar. Vanidad_Llegar-Tarde_3

Consideras que la puntualidad no es tan importante

de cara a ir al trabajo, una entrevista, una reunión… eres la primera en entrar por la puerta, pero, ¿qué son unos minutos de más cuando vas a comer con tus amigos? Probablemente no te digan nada, pero los que lleven horarios más estrictos pueden tomárselo como una falta de respeto. Por eso, debes tomarte todas tus citas como algo serio. Vanidad_Llegar-Tarde_4

Eres optimista

si tardas 20 minutos en llegar, sales 20 minutos antes de casa. Pero los imprevistos siempre están ahí, al acecho, y tu puntualidad inglesa más que calculada puede fallar si a pesar de que sea lunes, haya poco tráfico y te conozcas un atajo, encuentras una avería en medio de la carretera. Así que, ya que no puedes controlar estas situaciones, sal siempre al menos 15 minutos antes. Te sorprenderás de la de veces que habrías llegado tarde de no ser por esos minutos de margen. Vanidad_Llegar-Tarde_5 También es cierto que las personas que suelen llegar tarde tienen por lo general una percepción del tiempo distorsionada, lo que les lleva a creer que las horas se estiran más que el chicle y los que esperan, desesperan. Pero como te decimos, al final somos nosotros mismos los que decidimos, y en nuestra mano está el tomar las riendas y empezar a organizarnos mejor para evitar estas situaciones tan incómodas en las que (aunque sea interiormente) no puedes achacar la culpa a nadie más que a ti mismo. Vanidad_Llegar-Tarde_7 Así que ya sabes… conciénciate de tus motivos, tus puntos débiles y empieza a ponerles remedio… Nunca es tarde para cambiar ;)

 

Patricia García: @loverdressed

Imágenes: Archivo