Vincular a C. Tangana con el cine no es ninguna locura. Más allá de en sus videoclips, Antón Álvarez ha demostrado en numerosas ocasiones sus dotes interpretativas -y su afán por interpretar-. Dejó patente su pasión por el cine español en los Goya (esta vez no como nominado, pero sí como artista invitado junto a Rita Payés), su debut en la gran pantalla llegará más pronto de lo que imaginábamos gracias al film 'Un año, una noche', de Isaki Lacuesta, y en su propio perfil de Instagram él mismo se define como "personaje cinematográfico". Más claro, agua. 

Sin embargo, no ha sido hasta ahora, con 'Sin Cantar ni Afinar Tour', cuando nos hemos dado cuenta de su manejo con la narrativa (aparte de con la lírica). 

Nos quedaríamos toda la vida siendo partícipes, o meros espectadores, del increíble espectáculo que vivimos este fin de semana en Zaragoza. Y es que, aunque a estas alturas de ‘Sin Cantar ni Afinar Tour’, resultara complicado sorprender (o, en mi caso, decir algo que no se haya dicho ya), para alguien que lleva siguiendo los pasos de El Madrileño desde que era Crema, cualquier spoiler resulta insuficiente.

Antes de acudir, “al mejor espectáculo musical que se puede ver ahora de un artista español”, desde Vanidad ya estábamos preparados para lo mejor.

Habíamos visto a Nathy Peluso, a la familia Carmona casi al completo, a Niño de Elche, a Jorge Drexler, a La Húngara, incluso a Estopa compartiendo escenario con el Madrileño, pero este guardaría a su "artista favorita de toda la historia de la música" (dicho por él mismo durante el que sería el último concierto de 'SCNA' en nuestro país) para el final.

La Tana, ojito derecho de Paco de Lucía -el cual produjo su primer disco en solitario-, interpretaba 'Pasan los días' y conseguía algo -hasta ahora- insólito: hacer llorar al artista por primera vez en su vida en un escenario

Minutos antes, el show daba su pistoletazo de salida con ‘Still Raping’, una carta de presentación perfecta para recordar de dónde viene Puchito, pero también hacia dónde va. Luego vinieron himnos como 'Te Olvidaste' o 'CAMBIA!', los cuales recordaron el momento -por ahora- más álgido y brillante de su carrera. Aunque estos no hicieron que C. Tangana se olvidara de su querido 'Llorando en la limo', su nostálgico 'Antes de Morirme' o de las versionadas y atemporales 'Corazón Partío' de Alejandro Sanz o 'Aunque tú no lo sepas', tema que Quique González compuso para Enrique Urquijo. 

Porque 'Sin Cantar ni Afinar Tour' es como una de esas películas que te mantienen en vilo hasta la última escena. Con giros inesperados, sorpresas en el guión y decisiones -premeditadas- tan difíciles de prever que no te dan tregua ni para pedir otra ración de palomitas (o en este caso, de ron y champán, que siempre maridan mejor el ambiente).  

 

Indudablemente, la sobremesa de C. Tangana podría convertirse en una película digna de cualquier nominación. Aunque, teniendo en cuenta la mente privilegiada -y empresarial- del Madrileño, no nos extrañaría que esta especulación ya esté en proceso de postproducción. 

  

Texto: Anna Alarcón @_annalarcon

Imágenes: Javier Ruiz @javierruiz.studio