La capital parisina constituye la última parada de nuestra gira fashion mundial, la cual nos ha regalado una sucesión de momentos para recordar. Y es que hoy, el éxito viene igual de determinado por la genialidad de las prendas presentadas, que por los momentos mediáticos y portadas que la novedad del espectáculo  presenta. Así, la temática general constituye un viaje al pasado -con muchísimo gusto, todo hay que decirlo- en el que nuestras marcas favoritas han diseñado una narrativa que, siguiendo su identidad y volviendo en muchos casos a sus raíces, han conseguido acercar el pasado al presente y hacernos partícipes del camino futuro recorrido durante el proceso.

Desde Vanidad hemos querido analizar todas las tendencias presentadas en estos desfiles. ¿Estáis listos para el recap? 

 

1. El cuero como legado

Atemporal y con una estética única, París ha subrayado el ADN de numerosas casas de moda poniendo en en el centro de su discurso al trench de efecto piel. Hermès destacó siluetas ligeras que rodeaban la idea de flexibilidad, buscando creatividad en un arquetipo que muchos describen como aburrido. Por otro lado, Anderson, a la cabeza de Loewe, siempre apostando por los diseños perfectos y sin complicaciones, jugó con el cuero, que trata de implementar nuevamente tras haberse alejando del origen de la marca.

Pero el material no solo compuso abrigos que arriesgan en proporciones, sino también camisetas y chaquetas finísimas, adheridas al cuerpo como la tapicería de un vehículo, que una vez más ilustran la belleza del material. Chloé, por su parte, se dejó inspirar por Artemisia Gentileschi, pintora del Renacimiento, para crear una serie de prendas que mezclan la época con la infancia ranchera de Gabriella Hearst, su actual directora creativa.

Loewe

 

Hermès

 

Chloé

  

2. Resplandor y mucho brillo

Si hay algo que nos gusta, es no pasar desapercibidos, y las propuestas de esta semana solo nos hacen consultar nuestro calendario y contar los días que nos quedan hasta la próxima fiesta. ¿La primera? La de Rousteing, para Balmain y su colección-homenaje, que presenta siluetas basadas en el New Look y vestidos de sirenas de los años 40, en ambos casos envueltas en brillos y tejidos metalizados.

Siguiendo con homenajes, el desfile de Paco Rabanne se convirtió en un tributo al difunto diseñador y sus vestidos de malla metálica, que revolucionaron la década de los 60. El último que apostó por la tendencia brilli-brilli fue Chanel, en este caso desde una dimensión más sutil y elegante. Siguiendo las líneas de la Maison, los destellos se mezclaron con finos tules, tweeds y sutiles transparencias, acompañados por un film creado para el desfile donde la actriz japonesa Nana Komatsu fue proyectada en una enorme camelia.

Chanel

 

Balmain

 

Paco Rabanne

 

3. Las corbatas más femeninas

Debatiéndose entre ser un accesorio de moda más o un símbolo reivindicativo para la mujer, las corbatas han sido los complementos estrella -y con diferencia- en esta edición de la Semana de la Moda de París, dotando de una elegancia indiscutible las propuestas de estos días.

En este contexto, Dior sigue en su camino de ver cómo el pasado puede volverse relevante para las mujeres de hoy, y es que Chiuri, desde su personal enfoque, ha presentado una colección tan sobria como sexy, que confiere a la casa francesa la sensibilidad italiana que caracteriza a la diseñadora. Por otro lado, con su desfile, Alexander McQueen pretende recordar la excelencia y rigurosidad de la sastrería, haciendo hincapié en los primeros días en los que Sarah Burton trabajó con la firma. La versión más rebelde viene de la mano de Valentino, que le dio una vuelta punk a la vestimenta formal más tradicional a través de tatuajes, piercings y botas con suela track, entre otros elementos. 

Christian Dior

 

Alexander McQueen

 

Valentino 

 

4. En busca del traje perfecto

Aunque en París hemos visto incontables propuestas que se batían por alcanzar el podio en nuestro top, han sido cuatro las marcas que se han alzado con el trofeo. 

Saint Laurent, tal y como hacía el mismo Saint Laurent en su día, se dejó inspirar por los cortes masculinos, en este caso acompañados por camisetas básicas para no restar importancia al dramatismo de unas hombreras que aportaron tamaño y elegancia al mismo tiempo. Por otro lado, la presentación de Stella McCartney tenía un tono diverso, ya que parte de las mantas que se ponen a los caballos para crear texturas y estampados que recuerdan al mundo ecuestre. ¡Y vaya si recuerdan!, pues el inicio del desfile vino enmarcado por siete caballos blancos corriendo por la pista que ya anunciaban el tema sobre el que giraría la colección.

Nuestra selección la cierran Louis Vuitton y Coperni, pues en el primero, los jóvenes diseñadores del team aportaron una visión muy personal de cómo ven el estilo francés desde una perspectiva más internacional, creando una mezcla de estampados y colores que no puede ser más inspiradora. Por su lado, la firma dirigida por Sébastien Meyer y Arnaud Vaillant, volvió a convertirse en la más viral de la PFW, y no solo por dejarnos para el recuerdo a Rianne Van Rompaey y Lila Moss interactuando con los llamados "perros robots" de Boston Dynamics, sino por ofrecernos la versión más actual y trendy del estilo working

Saint Laurent

 

Stella McCartney

 

Louis Vuitton

 

Coperni

 

5. Flow 2000 siempre presente

Como era de esperar, la década de los 2000 también ha estado presente en la Semana de la Moda de París, especialmente en los desfiles de firmas como Miu Miu, Y/Project o ABRA. 

Es más, precisamente en este último, las icónicas ilustraciones que hicieron saltar a Custo Barcelona a la fama mundial en los primeros años del 2000, han vuelto a pisar la pasarela a través de esta nueva colaboración que une los universos creativos de ambos diseñadores. Una propuesta para el próximo invierno que nace fruto de la nostalgia, la admiración y la vuelta de la estética propia de esta época. ¡Nos encanta! 

ABRA x Custo Barcelona

 

Miu Miu

 

Y/Project

 

Ana González: @anaaaaglez

Imágenes: Cortesía de la Paris Fashion Week