Recién nombrada embajadora de la Unesco para la Diversidad Cultural, Rossy define a la institución como “una gran matriarca: la abuela de la humanidad, que sienta a todos a la mesa, independientemente de dónde vengan, y acoge a sus nietos bajo sus faldas dando amor y celebrando lo bueno de cada cual”. 

Como si se hubiera inventado para ella la palabra “mocatriz”, sin ningún deje peyorativo en este caso, la que fuera primero cantante, luego actriz, luego modelo y, desde sus orígenes, personalidad única y singular de la cultura internacional, asegura no tener un minuto libre. Es lógico: su carrera de intérprete sigue a un ritmo fabuloso, aunque reconoce que ahora “en lo que pienso es en cómo ir virando hacia otros mundos. Me interesan mucho las artes plásticas, la performance, y ahí veo una posibilidad para ir orientándome en mi etapa senior”. 

Vestido con estampado de guantes en terciopelo de Loewe

 

Ella, que aún se recuerda vendiendo sus propias creaciones, “blusas y pantalones de viscosa sobre todo”, en el Rastro de Palma a finales de los setenta, nunca ha abandonado tampoco la moda. O la moda nunca la ha abandonado a ella. “Sigo apreciando los desfiles, aunque ahora sean diferentes. Antes no teníamos móviles, íbamos a Gaultier y lo mirábamos todo con muchísima atención. Hasta podíamos aplaudir con las dos manos si algo nos gustaba, en vez de estar grabándolo”, comenta entre risas. 

Gafas de sol Inflated montura cat-eye en acetato y abrigo deconstruido en lana de oveja. Todo de Loewe

 

Proyectos no le faltan: algunos secretos, otros en perspectiva. Que si sombreros y tocados (“o adornos de cabeza”) para Vivas Carrión, que si su colección de abanicos con Olivier Bernoux, que si un proyecto para la Fashion Week de Dakar... “la gente igual no lo sabe, pero es que antes no había vestidos para la escena: o te los hacías tú o no podías subirte a un escenario. Por hacer, hice hasta el vestuario para la representación de “Las Hetairas” en Mérida... éramos solo dos actrices y lo pude hacer todo con mis manos, desde diseñar a teñir y envejecer”, comenta.

De ahí que alabe tanto a JW Anderson y lo que el creador británico ha hecho para Loewe en los últimos años: “Se nota, y es admirable, su amor por la artesanía y la forma en que mezcla, con tanto acierto, lo artístico y lo diseñado. Sus piezas, como esta de nudos, te abrazan. Es una gozada ver lo que puede hacer un joven diseñador cuando ya se siente cómodo en una firma: desplegar las alas y asombrarnos a todos”. 

De esta sesión de fotos, de entre la decena que ha hecho para Vanidad -“incluyendo una portada muy importante para mí: porque estaba embarazada y apenas tengo fotos de esa época”- estar acompañada por María José Llergo también le ha tocado el corazón. “Conocí la música de Mel estando en Australia, rodando una película en plena pandemia que tengo muchas ganas de que se vea en España, “Carmen”, la primera de Benjamin Millepied, que es así como un musical místico... Ahí di con su música, que me acompañó durante todo el viaje. La contacté por redes, cosa que creo que agradeció. Así es como he conocido siempre a muchas creadoras importantes, como Rosalía o Nathy Peluso: tengo ese olfato, digamos... sé lo que va a ser brutal y no le quito ojo”.

Con Llergo ha hecho tándem (“A veces monto meriendas en casa: con ella y La Pili hicimos una hace ná”) y habla de su “pureza y fuerza como artista”. Una fuerza que parece compartida: a ver quién se atreve a decir que Rossy no esté al día. Constantemente reseteada.

Vestidos drapeados en viscosa de Loewe

 

DESCUBRE TODOS LOS CONTENIDOS DE LA TEMPORADA AL COMPLETO EN NUESTRO NÚMERO DE ANIVERSARIO.

¡HAZTE CON ÉL AQUÍ!

 

Texto: Guillermo Espinosa @laespi_foreva

Fotografía: Juankr @juankr_

Estilismo: Beatriz Moreno de la Cova @bdelacova

Maquillaje: Miky Vallés @miky.valles (Another Agency)

Peluquería: Pol Guarné @pol_guarne (Another Agency)

BTS: Claudia Bielsa GTS @claudiabielsaa

Asistente de fotografía: María José Valido @majoinvalido

Agradecimientos: CAM Estudios @cam.estudios