Empezó a conquistarnos en un programa de televisión llamado Operación Triunfo y, tras dos EP y una larga lista de singles y colaboraciones, Natalia Lacunza se ganó un lugar en nuestros corazoncitos. El caso es que ahora la de Pamplona publica ‘Tiene que ser para mí’, un primer y esperado álbum con el que nuestra relación se consolida y es que, por este regalo tan personal y vulnerable, solo podíamos sentir amor a primera vista. 

 

Natalia, ‘Tiene que ser para mí’ es el mantra de tu último disco, pero también una clara llamada a la autoestima. ¿Cómo recuerdas los meses previos a su lanzamiento? 

Los recuerdo con muchas emociones juntas, muchas subidas y bajadas. En ese momento tenía muy claro cuál tenía que ser el mensaje del disco: una llamada al autocuidado, pero a la vez es algo que llevo persiguiendo desde hace tanto tiempo, que temía no poder cumplir con mis propias expectativas. Por ello, antes de lanzar el disco tuve momentos de duda, de síndrome del impostor a saco. Sin embargo, el feedback de la gente ha sido muy positivo. Es un disco tan honesto y personal, que creo que se ha entendido a la perfección. Y eso es lo más valioso. 

¿Por qué crees que te autosaboteabas?

Me autosaboteaba -y me autosaboteo- porque en esta profesión es muy difícil encontrar un punto de seguridad absoluta. El artista está condenado a frustrarse consigo mismo, sobre todo las mujeres. Estamos sometidas a mucha presión en la industria. Hay mucha atención puesta sobre nuestro discurso, nos comparan continuamente,  tenemos que hacernos respetar y, por otro lado, ignorar que no nos respeten…

Al final cada una tiene lo que tiene y, en mi caso, creo que conecto muy bien con la vulnerabilidad, que es algo que se suele intentar evitar y que, a veces, me crea la duda de si debería lanzar discursos más ‘destroyer’ o más empoderadores. 

Ahora que lo has lanzado, ¿cómo te percibes? ¿Qué has redescubierto de ti misma escuchándote a posteriori?

Me percibo como una persona bastante valiente por lo que estábamos hablando, porque soy una persona que abraza la vulnerabilidad y eso es algo que no se lleva mucho. Todas somos muy vulnerables y tenemos un montón de dudas y eso, en mi opinión, no quiere decir que seas más débil, al revés.

También he descubierto que, muchas veces, escribo sobre un conflicto para desahogarme pero este va transformándose en el tiempo. Por ejemplo, hay canciones que escribí hace tres años, pero ahora las escucho y casi las entiendo mejor que antes. Es como que me reflejo en mí misma con el tiempo y eso es súper bonito, porque quiere decir que lo que escribía era de verdad.

Vestido de Dior y sudadera de Vetements

 

¿Hay alguna canción que guarde un significado especial para ti?  

La canción que más significado tiene para mí es la de ‘Todo va a cambiar’. Es un sentimiento que nunca me había parado a pensar, pero que de repente, el año pasado reflexioné. Esa frustración, esa tristeza que sentía que iba a ser para siempre, también está predestinada a cambiar, porque en esta vida todo se transforma, tanto lo bueno como lo malo. Es una idea muy obvia, pero que me hizo enfrentar la vida de otra manera. 

Imagino que el hecho de reflejar de manera tan genuina todo lo que has sentido durante estos años, remueve ciertos -malos- recuerdos… ¿Cuándo decides aceptarlos y convertirlos en temas como ‘No me querías tanto’?

‘No me querías tanto’ es una canción con la que muchísima gente se puede sentir identificada, porque habla de un sentimiento muy concreto y muy común. Además, a mí me permitió desahogarme y sanar. Al principio no iba a escribir sobre este tema, básicamente porque prefería no darle bombo, pero luego me di cuenta de que el valor que tenía hacerlo era muy importante para mí y para otra gente también.

Vestido de Paco Rabanne, collar de Crack y gafas de Givenchy

 

A pesar de que tus letras hablan de amor y desamor abiertamente, ¿crees que esta industria sigue siendo reacia a mostrar sus sentimientos, o, mejor dicho, a expresar libremente su sexualidad?

Estamos rompiendo límites en ese sentido, pero también considero que va todo muy poco a poco. Sigo notando como hay rechazo, sobre todo por parte de gente más mayor e incluso cercana a mí. Da pena darse cuenta de que todavía hay quien no entiende que tú tienes la necesidad -y el derecho- de expresarte libremente. El hecho de que todavía haya gente criticándolo en la industria solo significa que todavía nos queda mucho por hacer…

¿Cómo concibe Natalia Lacunza las relaciones y cómo crees que lo hacen en general las nuevas generaciones?

Ahora mismo estoy en un momento en el que, si te tengo que hablar de relaciones, tiene que ser desde un punto de vista amistoso, porque con las relaciones sexo-afectivas estoy un poco bloqueada… Digamos que todavía tengo conflictos internos que solucionar…

Sin embargo, considero que estamos en un momento de probar, de plantear nuevas maneras de querer y es importante que todo el mundo pueda ser libre amando y que haga las cosas de la manera que le apetezca hacerlas, siempre y cuando sea consensuado, claro. Ahora la comunicación objetiva entre las parejas, el poner límites o condiciones que tú necesites para ser feliz, se valora mucho más que antes y esto me parece lo más.

‘Otras Alas’ y ‘EP2’ marcaron tus primeros pasos tras OT. ¿Cómo de cercana o distante te ves de esa época? 

Ahora mismo me siento muy cercana a esa época. Tanto en ‘EP2’ como en ‘Otras Alas’ veo a una Natalia super inocente, con ganas de expresar lo que siente, de probar lo que le apetece. Una Natalia que, a pesar de todas sus inseguridades, lo lleva todo para adelante.

Justo cuando saliste de la Academia te preguntamos por algún ‘follow’ inesperado que te hubiera sorprendido y nos citaste a Rosalía. ¿Qué significa para ti que te siga una de las artistas españolas más prestigiosas de la industria?

¡En ese momento me pareció increíble! Cuando entré en la industria, de repente, veía a los artistas como seres divinos que estaban por encima de todo, pero ahora siento mucha más empatía con ellos a nivel humano, entonces me da como más igual. Al final, quien está detrás de ese perfil es una persona y que te siga o no te siga tampoco define tu valor como artista, ni mucho menos como persona. Un ‘follow’ no puede determinar tu lugar en el mundo. 

Ya que hablamos de redes, hace nada publicaste en Twitter que, después del lanzamiento de tu álbum debut, ya tienes como 8 canciones nuevas... ¿Qué vas a hacer con ellas?

Como te decía, estoy un poco en el mismo ‘mood’ que cuando hice ‘EP2’ y ‘Otras Alas’. Estoy en un punto súper experimental, haciendo mogollón de música, pensando en todos los estilos que quiero tocar… De momento tengo claro que estoy buscando un single, por lo tanto, no quiere decir que estas ocho canciones vayan a estar todas en un mismo proyecto.

Creo que para hacer un álbum todavía me queda mucho tiempo y primero quiero escucharme y tomármelo con calma, algo que en ‘Tiene que ser para mí’ hice a medias (risas).

Top, medias y guantes de Dior, botas de CamperLab

 

¿Qué le espera a Natalia Lacunza en los próximos meses? 

Me espera una gira de salas que me apetece un montón y también vivir un poco, que al final es lo que te inspira a seguir escribiendo y componiendo. Llevo casi tres años a 'full' y estoy notando que, a pesar de que soy muy joven, necesito autoimponerme un periodo de descanso. Distanciarme un poco de Madrid, de la música, sacarme el carné de conducir y volver a una vida que sea diferente a esta para luego retomarla con más energía. 

A propósito de nuestro 30 aniversario, ¿cómo te ves cuando llegues a esta edad?

Pues sinceramente, cuando tenga 30 creo que voy a estar bastante más feliz que ahora, porque todas estas dudas de las que hablaba, todas estas inseguridades, se habrán disipado bastante y me sentiré más libre. Esa es la sensación que tengo de mis siguientes diez años. Espero conseguir ese ‘goal’ (risas).

 

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Texto: Anna Alarcón @_annalarcon

Fotografía: Alejandro Madrid @alexgendro

Estilismo: Alfredo Santamaría @gothic__sport

Maquillaje y peluquería: Bosco Montesinos @boscomontesinos para YSL Beauty y Sebastian Professional. 

Asistente fotografía: Jara García @jaragarciaazor

Asistente de estilismo: Alfred Vivas @alfred.vivas y Julieta Arce @juliettaarce