Nuestro objeto de deseo esta semana viene con sabor a menta, clorofila y fresa. Viene envuelto en papel de chicle, de los chicles de nuestra infancia, de los que llevaban pegatina en su interior, y aunque pueda parecerlo, nuestro objeto de deseo no es un paquete de chicles de sabores deliciosos, ni se compra en la tienda de caramelos, hablamos de las obras de arte de Michael Moebius que se han convertido en objeto de nuestros suspiros con su inimitable forma de convertir a Marilyn, Audrey o Isabel de Inglaterra en empedernidas consumidoras de goma de mascar. A menudo nos ocurre con las estrellas de Hollywood. Iconos e ídolos que admiramos hasta tal punto que los idealizamos, los hacemos “de mentira” y no somos capaces de imaginarlos haciendo cosas tan normales para el resto de los mortales (y tan monótonas) como cocinar, fregar, planchar... o ¡mascar chicle! Pues sí, aunque nos parezca extraño, Audrey, Marilyn y la mismísima Isabel II también mastican chicles... Y no sólo eso, parece que hacen pompas con mucha más destreza que la mayoría de nosotros ;) Y sin apenas inmutarse. Con su pelo perfecto, su collar impoluto y su corona impecable, se presentan con una enorme pompa de color que las convierte automáticamente, si no en uno más de nosotros, al menos en alguien de carne y hueso... Haciendo de su retrato la próxima obra de arte en la que queremos invertir nuestros ahorros y para la que sin duda ya hemos encontrado mil y un lugares en las paredes de nuestra casa. Ni con horas y horas de entrenamiento conseguiríamos una pompa tan perfecta, y seguramente si llegáramos a lograrlo nadie nos haría ese retrato-momento-justo, pero casualmente Michael Moebius lo ha logrado consiguiendo una colección de retratos bubble gum que son nuestra nueva perdición.     Y tú, ¿imaginas a Marilyn con su chicle de fresa acompañándote en tu salón?     Mercedes Gala

También te puede interesar