Los mejores CACHOPOS de Madrid: ruta para viajar a Asturias sin salir de la M-30
Detalle del interior del cachopo de Cachopo & Go, con queso fundido y carne jugosa en cada corte. Imagen: cortesía de Cachopo & Go
En Madrid también se puede viajar al norte con cuchillo y tenedor: basta cortar un buen cachopo para que el aroma a ternera, queso fundido y sidra te transporte a una sidrería asturiana. A continuación, una ruta por la capital para recorrer Asturias… sin salir de la M-30
El cachopo ya no es solo un icono de la gastronomía asturiana: en Madrid se ha convertido en una auténtica obsesión. Lo que empezó como un plato contundente para compartir ha encontrado en la capital un segundo hogar, donde cocineros, sidrerías y restaurantes lo reinterpretan sin perder su esencia: dos filetes de ternera, queso fundido en el corazón y un empanado dorado que cruje al primer corte.
Y aunque el tráfico, el asfalto y el ritmo de la ciudad queden lejos del Cantábrico, hay algo que ocurre cuando el cachopo llega a la mesa: durante unos minutos, Madrid sabe a Asturias. Basta un buen corte, unas patatas fritas al lado y —si se hace bien— una sidra escanciada para emprender un pequeño viaje al norte sin cruzar la M-30.
Dónde comer cachopo en Madrid: 8 direcciones imprescindibles para amantes de la cocina asturiana
1. Urumea
Dónde: Calle de Cochabamba, 7, y más
Urumea es uno de esos restaurantes donde la cocina asturiana se vive sin complejos: raciones generosas, producto de calidad y una mesa pensada para compartir. Su icónico cachopo de metro, convertido ya en seña de identidad de la casa, convive con clásicos como la fabada, la merluza a la sidra o las carnes cocinadas lentamente. Entre sus novedades aparece un nuevo cachopo de metro relleno de fabada asturiana, una creación muy personal de Tito Gómez inspirada en la fabada casera de su madre, María, que suma un guiño emotivo a una carta profundamente ligada a la tradición.
El cachopo de metro de Urumea, una de las propuestas más icónicas para disfrutar de la cocina asturiana en Madrid
2. Restaurante Arrabal
Dónde: Plaza Mayor 23
En pleno corazón de Madrid, Arrabal combina cocina asturiana tradicional con una ubicación privilegiada frente a la Plaza Mayor. Su cachopo se ha convertido en uno de los más comentados de la ciudad, hasta el punto de ser reconocido en 2022 como Mejor Cachopo del Mundo, un título que lo ha consolidado como parada obligatoria para quienes buscan probar este clásico del norte en la capital.
El premiado cachopo de Restaurante Arrabal, una de las paradas imprescindibles para comer cachopo en pleno centro de Madrid
3. Cachopo & go
Dónde: Calle Alonso Cano, 10 y más
Cachopo & Go es una de las direcciones más interesantes para quienes quieren disfrutar del cachopo en Madrid en un formato más informal y actual. Su propuesta gira en torno a este clásico asturiano, elaborado con ingredientes de calidad y acompañado de otros platos inspirados en la gastronomía del norte. Con una carta centrada en el producto y un ambiente desenfadado, es una opción muy apetecible para quienes buscan saborear uno de los platos más icónicos de Asturias en pleno Madrid.
Cachopo & Go reinventa el clásico cachopo asturiano en Madrid con una propuesta informal, actual y muy apetecible
4. Ferreiro
Dónde: Calle Aviador Zorita 32
Ferreiro es, para muchos, uno de los restaurantes asturianos imprescindibles de Madrid. Famoso por su fabada premiada y por platos de cuchara que respetan la tradición, también presume de un cachopo que se ha ganado un lugar entre los favoritos de los habituales de la casa. Una propuesta clásica, bien ejecutada y fiel al recetario del norte.
El cachopo de Ferreiro confirma por qué este restaurante asturiano sigue siendo una referencia gastronómica en Madrid
5. Cachopos by La Cueva
Dónde: Calle Maestro Alonso, 3
Cachopos by La Cueva es una de las direcciones a tener en cuenta para los amantes del cachopo en Madrid. Este restaurante centra su propuesta en la cocina asturiana, con el cachopo como gran protagonista de una carta que apuesta por diferentes versiones de este plato emblemático. Con un ambiente cercano y opciones tanto para comer en el local como para llevar o pedir a domicilio, es una opción muy atractiva para disfrutar de este clásico del norte sin salir de la ciudad.
Cachopos by La Cueva apuesta por distintas versiones del cachopo para disfrutar de este clásico asturiano sin salir de Madrid
6. Couzapín
Dónde: Calle Menéndez Pelayo 33
Couzapín es otra de las direcciones habituales para quienes buscan cocina asturiana en Madrid. Su carta apuesta por recetas tradicionales y raciones generosas, con un cachopo que mantiene el espíritu clásico del plato: crujiente por fuera, jugoso por dentro y pensado para disfrutar sin prisas.
El cachopo de Couzapín mantiene la esencia de la receta asturiana con un interior fundente y un empanado crujiente
7. Rincón Asturiano
Dónde: Calle Ferraz 20
Con espíritu de sidrería tradicional, El Rincón Asturiano es uno de esos lugares donde la cocina del norte se mantiene fiel a sus raíces. En la carta no faltan platos de cuchara, embutidos y recetas clásicas, entre ellas un cachopo que sigue la tradición asturiana y se disfruta aún más acompañado de sidra.
El ambiente de Rincón Asturiano traslada el espíritu de una sidrería tradicional al corazón de Madrid
8. Sidrería La Mina
Dónde: Calle de La Rioja, 1 local 9
La Mina es otra dirección imprescindible para quienes buscan sabores asturianos en Madrid. Su propuesta gira en torno a producto de calidad, carnes y recetas tradicionales del norte, con especial protagonismo para el cachopo, uno de los platos más pedidos de una carta pensada para compartir y disfrutar al estilo de las sidrerías.
El cachopo de Sidrería La Mina, uno de los platos estrella para saborear Asturias en Madrid
Al final, el cachopo es mucho más que un plato contundente: es una excusa para reunirse, compartir y alargar la sobremesa. Y aunque Asturias quede a cientos de kilómetros, Madrid demuestra que también se puede viajar al norte sin salir de la ciudad. Basta elegir mesa, pedir uno para compartir y dejar que el primer corte —crujiente por fuera, fundente por dentro— haga el resto del viaje.