Seguro que vas a decir que la tecnología nos facilita la vida... y sí, no te lo vamos a discutir. Sin embargo, a nivel emocional y personal, la cosa se está complicando. Cada vez estamos más conectados a la pantalla (y más después de habernos pasado casi tres meses encerrados en casa sin poder salir y ver a los nuestros). Si a ti también te ha pasado y te sientes abrumado de tanto mundo online, ha llegado la hora de hacer un detox de tecnología.

Amamos Internet y la vida digital estaría en cualquier lista de maravillas del mundo. Nos permiten estar conectados continuamente con nuestros amigos. Ya no nos perdemos por las carreteras de España gracias a los GPS (¡y la de tiempo que ganamos!). No tenemos que pasar por el trago de ver el álbum de luna de miel de todos tus amigos porque ya has visto todas sus fotos en Instagram (o no). Podemos hacer videoconferencias con nuestros abuelos y así no echarlos tanto de menos. Todos nuestros recuerdos están almacenados en una nube... ¡Qué bonito suena!

Sin embargo, a veces vivimos más en el mundo online que en el real (¿quizás la vida real da más miedo?). Obligamos a la gente a no tocar su comida hasta que hayamos hecho la foto perfecta (siempre desde arriba) para nuestra cuenta de Instagram, tenemos férreas discusiones durante horas por Twitter con gente a la que ni conocemos, pero luego no sacamos ni 10 minutos para llamar a nuestros amigos de toda la vida. Envidiamos las vidas perfectas (e irreales) de Instagram, estamos localizables y disponibles 24 horas al día en nuestro trabajo y hemos terminado midiendo nuestro éxito, felicidad y autoestima por likes y followers. Alguien necesita un detox de tecnología (aunque solo sea temporal)... Y, ¿cómo lo vamos a hacer?

Utiliza el teléfono solo para hacer llamadas

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Sí, no nos mires así. Da gracias a que no te estamos pidiendo que uses la cabina de teléfono o un teléfono con cables anclado a la pared del comedor como hacían los hijos de los 80. Intenta reducir tu móvil a la mínima expresión. Solo llamar y recibir llamadas. Olvídate durante tu detox de tecnología de las más de 100 apps que tienes almacenadas y empieza a hacer las cosas “a mano”. 

Fija una hora al día para chequear redes sociales  

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Y respétala. Decide qué hora al día vas a dedicar para chequear tu perfil de Tinder, mirar fotos en Instagram y contestar Whatsapps. De 9 a 10, por ejemplo, y el resto del día recuerda: solo llamadas. Si te resulta imposible no coger el teléfono cada 2 minutos (porque ya lo haces de manera inconsciente), déjalo en una habitación diferente de la casa.

Guarda el teléfono  

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Ya existe un verbo que significa “ignorar a tus amigos para mirar el móvil” y eso es señal de que algo va mal... El phubbing o ningufoneo es una mala costumbre que tenemos todos. ¿En serio no te parece ridículo ver a un grupo de amigos en una terraza y que todos estén mirando el móvil en vez de hablar? Guarda el teléfono en el bolso y no lo saques... Disfruta de tu detox de tecnología cara a cara con tus best friends. Si te llaman, lo oirás.

Deja el móvil en casa

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¿Por qué no intentas pasar al menos un rato de detox tecnológico al día? Deja el móvil en casa y sal a pasear, a hacer deporte... ¡o incluso a tomar algo! No hace falta que estés todo el día incomunicado pero te aseguramos que puedes permitírtelo un par de horas, (a menos que seas médico y estés de guardia).

Desconecta para dormir mejor  

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Deja el móvil y la tablet lejos de tu mesilla de noche, para que no sea lo primero que cojas y dejes antes de irte a dormir. La luz azul de las pantallas hace que tu cerebro reciba la señal de despertar cuando te estás preparando para ir a dormir. Además, puedes aprovechar tus primeros minutos para escuchar música o tus últimos para relajarte leyendo un libro (de papel) antes de dormirte. El detox de tecnología te ayudará a dormir mejor.

Habla con tus amigos  

Antes de la cuarentena, ¿cuándo fue la última vez que hablaste con tu mejor amiga por teléfono? Whatsapp es tremendamente útil y práctico, sí, pero de vez en cuando, sentarte en el sofá y llamar a un amigo te hará sentirte conectado con la realidad. ¡Llama a los amigos que viven lejos y tómate unas cañas con los que viven en tu ciudad! Eso es todo. 

El email solo en el trabajo  

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Tener el mail del trabajo en tu smartphone o poder acceder desde tu ordenador hace mucho más difícil que puedas separar tu vida laboral de tus momentos de ocio. La conciliación no solo es para las familias y es importante proteger tu tiempo de descanso. El detox de tecnología, en este caso, consiste en mirar tu bandeja de entrada solo en el trabajo y dentro de tu horario. El resto del tiempo, dedícate a disfrutar y olvídate de tus tareas ¡Necesitas descansar para poder dar lo mejor de ti mismo!

Cambia el #FOMO por el #JOMO  

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Otro de los males modernos más extendidos entre nuestra generación es el #FOMO (“fear of missing out”) o lo que es lo mismo, el miedo a perderte algo. Pues ¡sorpresa!, muchas veces lo que te estás perdiendo es tu propia vida. Cambia el miedo a perderte algo por el #JOMO (joy of missing out), es decir, la alegría de perderte algo. ¿No te has dado cuenta de que cuando te lo estás pasando bien te olvidas del mundo? Te olvidas de subir fotos a Instagram, de tuitear e incluso te comes el pastel antes de hacerle la foto de rigor. ¡Disfruta!

 

Redacción Vanidad

Imágenes: Giphy