Los «ROOFTOPS» de Madrid que serán tu nuevo plan favorito al sol
Las rooftops de Madrid se consolidan como el plan imprescindible cuando llega el buen tiempo. Imagen: Hotel Montera Madrid
Los «rooftops» de Madrid se convierten en el plan imprescindible cuando suben las temperaturas. Descubre dónde tomar algo al sol y alargar las tardes con vistas privilegiadas
Cuando suben las temperaturas en Madrid, hay un plan que nunca falla: conquistar las alturas. Los rooftops vuelven a convertirse en el refugio perfecto para quienes buscan sol, buenas vistas y una copa en la mano sin salir de la ciudad. Entre terrazas escondidas y azoteas icónicas, la capital despliega su versión más apetecible.
Ya sea para un afterwork improvisado, una cita especial o simplemente para alargar la tarde entre amigos, ofrecen ese equilibrio perfecto entre desconexión y estilo. Porque sí, cuando llega el buen tiempo, mirar la ciudad desde arriba se convierte en todo un ritual.
Los rooftops que tienes que fichar esta temporada
Nice to Meet You (Dear Hotel Madrid)
En plena Plaza de España, el Dear Hotel Madrid alberga una de los rooftops más especiales de la ciudad. En su planta 14 se encuentra Nice to Meet You, un espacio perfecto para disfrutar de Madrid desde las alturas.
Entre cócteles, atardeceres y una estética cuidada —con diseño de Tarruella Trenchs Studio—, se convierte en uno de esos planes imprescindibles cuando llega el buen tiempo. Ideal para alargar la tarde (y la noche) con vistas privilegiadas.
Vistas panorámicas y atardeceres inolvidables desde una de las rooftops más especiales de Madrid
Hotel Montera Madrid
Si hay algo que eleva (literalmente) el tardeo madrileño esta temporada, es la azotea del Hotel Montera Madrid. Situada en plena Gran Vía, presume de ser el más alto de la avenida y uno de los más elevados de toda la ciudad, lo que ya anticipa unas vistas difíciles de superar.
Aquí el plan gira en torno al picoteo —ese que tanto apetece cuando llega el buen tiempo— con una propuesta gastronómica pensada para compartir y alargar la sobremesa sin prisas. Platos con un punto creativo como los langostinos en panko con mango, el brioche de rabo de toro trufado o el steak tartar de chuleta marcan la diferencia, acompañados de una selección de postres que invita a no saltarse el final.
Con ese equilibrio entre altura, ambiente y buena mesa, se posiciona como uno de esos rooftops llamados a convertirse en imprescindible esta primavera
Picalagartos Sky Bar (NH Collection Madrid Gran Vía)
En lo alto del NH Collection Madrid Gran Vía, Picalagartos Sky Bar se ha consolidado como uno de los imprescindibles cuando se trata de ver (y vivir) la Gran Vía desde otra perspectiva.
Con ese equilibrio entre ambiente cosmopolita, aquí el ritual pasa por empezar con un cóctel al sol y dejar que la tarde evolucione poco a poco. Su propuesta gastronómica acompaña sin robar protagonismo, pensada para compartir mientras el skyline madrileño se tiñe de tonos dorados.
A medida que cae la noche, el espacio gana intensidad y se transforma en uno de esos puntos donde siempre está pasando algo. Perfecto para quienes buscan un rooftop con energía, vistas icónicas y ese punto sofisticado que nunca falla.
La Gran Vía desde arriba, entre cócteles y luz dorada
Doñaluz
En plena Gran Vía, Doñaluz es ese rooftop que combina estética cuidada, buena música y un ambiente que invita a quedarse más de la cuenta. Con vistas directas al ritmo incesante de la ciudad, se convierte en un punto de encuentro perfecto cuando el sol empieza a bajar.
Su propuesta gastronómica, con guiños mediterráneos y sabores frescos, acompaña un tardeo que fluye sin esfuerzo entre cócteles y platos pensados para compartir. Todo en un espacio donde la luz —como su propio nombre sugiere— juega un papel protagonista.
Un rooftop donde la música, la luz y el ambiente marcan el ritmo
Le Tavernier (Hotel Indigo)
En la azotea del Hotel Indigo MadridGran Vía, Le Tavernier es uno de esos rooftops que saben a verano en pleno centro de la ciudad. Inspirado en la esencia marinera, su estética fresca y desenfadada lo convierte en un pequeño oasis sobre el asfalto.
Aquí el plan es claro: cóctel en mano, algo para picar y vistas abiertas al skyline madrileño. Su carta, con protagonismo del producto y sabores que recuerdan al Mediterráneo, acompaña un tardeo que se alarga casi sin darte cuenta.
Un oasis mediterráneo en pleno centro de Madrid
360º Rooftop Bar (Hotel Riu)
En lo más alto del Hotel Riu Plaza España, el 360º Rooftop Bar se ha convertido en uno de los grandes imprescindibles para ver Madrid desde otra dimensión. Situado en plena Plaza de España, presume de unas vistas panorámicas que, como su nombre indica, abarcan la ciudad en todas direcciones.
Aquí el plan empieza incluso antes del primer cóctel. Su famosa pasarela de cristal —ya icónica— añade ese punto de vértigo (y foto obligada) que convierte la experiencia en algo más que un simple tardeo.
Entre diferentes espacios, música y una propuesta pensada para alargar la visita sin prisa, este rooftop combina ambiente, altura y vistas como pocos en la ciudad. A medida que cae el sol, el skyline madrileño se transforma y el lugar gana aún más protagonismo.
Madrid a tus pies —y una pasarela de cristal que no pasa desapercibida. Uno de esos sitios donde subir ya es parte del plan
Picos Pardos (Bless Hotel Madrid)
En plena Milla de Oro, el rooftop del Bless Hotel Madrid es uno de esos lugares donde el lujo se vive sin esfuerzo. Picos Pardos se ha consolidado como uno de los espacios más exclusivos de la ciudad, combinando vistas, gastronomía y ambiente en una misma experiencia.
Aquí el plan va mucho más allá del clásico tardeo. Con vistas a la calle Velázquez, el espacio mezcla zonas de cóctel, área de piscina y rincones más íntimos, creando ese equilibrio entre oasis urbano y rooftop sofisticado.
Cócteles y un rooftop que sabe a verano
Oroya & The Roof (The Madrid EDITION)
En pleno centro, el rooftop de The Madrid EDITION es uno de los espacios más especiales —y diferentes— de la ciudad. Oroya & The Roof combina restaurante, coctelería y terraza en una propuesta que va mucho más allá de lo típico.
Ubicado en la cuarta planta, el espacio se siente como un oasis en medio del bullicio: un entorno que recuerda a un invernadero, rodeado de vegetación y juegos de luz, donde todo invita a quedarse.
Un oasis urbano donde el diseño y la gastronomía se encuentran
Inhala Terraza (Inhala Hotel Garden)
A un paso de la Gran Vía, la azotea del Inhala Hotel Garden es uno de esos rooftops que combinan vistas, gastronomía y ese punto de desconexión que se agradece cuando la ciudad aprieta.
Situada en la séptima planta, Inhala Terraza ofrece vistas panorámicas de 360º que recorren desde el Madrid de los Austrias hasta el skyline más urbano.El espacio se divide en varios ambientes —terraza acristalada, salón interior y una zona superior al aire libre—, siendo esta última el lugar perfecto para el tardeo sin prisa, copa en mano y la ciudad a tus pies.
Pero si hay algo que la hace diferente es su carácter de oasis urbano: un entorno donde la vegetación, el jardín colgante y una propuesta gastronómica con enfoque sostenible crean una experiencia que va más allá del típico rooftop.
Un jardín elevado con vistas 360º en pleno corazón de la ciudad
El Jardín de Diana (Hyatt Centric Gran Vía)
El Jardín de Diana, situado en la décima planta, se ha convertido en un pequeño oasis urbano con vistas directas al corazón de la ciudad. En plena Gran Vía, la azotea del Hyatt Centric Gran Vía Madrid es uno de esos rooftops que combinan ubicación icónica y atmósfera cuidada
Aquí el plan fluye entre cócteles de autor y una propuesta gastronómica pensada para compartir, con sabores que combinan lo local con guiños internacionales.El espacio, dividido entre zona interior y exterior, recrea ese concepto de jardín elevado que funciona igual de bien al sol que al caer la noche, cuando la luz cambia y el ambiente se vuelve más íntimo.
Un rincón verde sobre la Gran Vía donde el tardeo se alarga sin prisa
Entre azoteas icónicas y nuevos espacios que reinventan el tardeo, Madrid confirma que cuando suben las temperaturas, la ciudad se vive también —y casi mejor— desde las alturas. Rooftops donde el plan no es solo tomar algo, sino cambiar de ritmo, alargar las horas y dejarse llevar por una luz que lo transforma todo. Porque si algo tiene el buen tiempo en la capital, es esa capacidad de convertir cualquier tarde en un plan… siempre que sea con vistas.