48 horas en BILBAO: la ruta definitiva de pintxos para saborear la ciudad

Arte, gastronomía y diseño conviven en una ciudad que ha reinventado su identidad sin perder su esencia. Te proponemos una ruta de pintxos para descubrir Bilbao en solo 48 horas

Hay ciudades que se descubren caminando y otras que se entienden mejor a través de su gastronomía. Bilbao pertenece claramente a la segunda categoría. Más allá del Guggenheim, de la ría o de sus calles llenas de historia, la ciudad se descubre en las barras de sus bares. Porque Bilbao se explica así: de bar en bar, entre «tienes que probar esto» y el siguiente pintxo que aparece sobre la barra.

Si tienes la suerte de recorrerla con un vasco, entenderás muy rápido que aquí comer también es una forma de contar la ciudad. Pero si no tienes a ese guía improvisado que te enseñe Bilbao con cariño, aquí tienes una ruta para descubrirla en 48 horas y, sobre todo, para saborearla bocado a bocado.

Qué comer en Bilbao: la ruta de pintxos que todo amante de la gastronomía debería hacer

La ruta empieza en la barra

En la ciudad, las rutas gastronómicas empiezan casi sin darse cuenta, apoyado en una barra y con un pintxo en la mano. Calles como Ledesma concentran algunos de esos bares a los que los bilbaínos vuelven una y otra vez, convirtiéndola en uno de los lugares perfectos para empezar a entender la ciudad a través de su gastronomía. Aquí el plan es sencillo: ir de bar en bar, probar, comentar y volver a empezar.

Entre las paradas imprescindibles está El Globo, donde su ya mítico pintxo de txangurro gratinado se ha convertido en uno de esos bocados obligatorios. Muy cerca, Monty —conocido con humor como «el bar más incómodo de Bilbao»— es un pequeño local de apenas 40 metros cuadrados que, pese a su tamaño, se ha convertido en uno de los epicentros gastronómicos de la zona. 

Gratinado de txangurro de El Globo
Gratinado de txangurro de El Globo

Y para empezar la ruta con uno de los aperitivos más icónicos del País Vasco, La Gilda del Norte es la parada perfecta: aquí se pueden probar (o llevarse a casa) gildas de anchoa o de boquerón, además de otras pequeñas joyas de la despensa vasca. 

Gildas tradicionales con anchoa, aceitunas y piparras en una barra de pintxos de Bilbao, icono de la gastronomía vasca
Gildas tradicionales con anchoa, aceitunas y piparras en una barra de pintxos de Bilbao, icono de la gastronomía vasca

Vermut, vino y seguir el paseo

Después de los primeros pintxos, el paseo suele continuar entre copas y conversaciones. El Basque es una parada ideal para el aperitivo, especialmente por su pintxo de ensaladilla con salmón y pimentón y por su vermut preparado, que muchos consideran de los mejores de la zona. Morrocotuda es otro de esos lugares donde el vermut se disfruta sin prisa, en ese ambiente de barra animada que invita a quedarse un rato más.

Pintxo de ensaladilla con salmón y pimentón. El Basque
Pintxo de ensaladilla con salmón y pimentón. El Basque

Para los amantes del vino, Las Lías ofrece una carta pensada para disfrutar con calma, con una selección cuidada que refleja su filosofía: transmitir la pasión por el vino y la buena comida y apostar siempre por el producto para marcar la diferencia. 

Cuando toca sentarse a la mesa

Aunque la cultura del pintxo domina, también hay momentos para sentarse y disfrutar de la cocina vasca. El Restaurante Abando es uno de esos clásicos que siguen defendiendo el recetario tradicional con producto de temporada y una cocina reconocida por platos que forman parte de la identidad gastronómica de la ciudad, desde pescados del Cantábrico hasta elaboraciones más tradicionales que reflejan la esencia de la cocina vasca.

Restaurante Abando en Bilbao, un clásico de la ciudad donde disfrutar de la cocina vasca tradicional
Restaurante Abando en Bilbao, un clásico de la ciudad donde disfrutar de la cocina vasca tradicional

Para quienes buscan una propuesta diferente, Basuki ofrece una experiencia más contemporánea. Su cocina apuesta por reinterpretar sabores y combinar técnicas actuales con producto local, creando una carta dinámica que demuestra cómo la gastronomía bilbaína también mira hacia el futuro sin perder sus raíces.

Creación gastronómica de Basuki, restaurante de Bilbao que reinterpreta la cocina vasca con técnicas contemporáneas
Creación gastronómica de Basuki, restaurante de Bilbao que reinterpreta la cocina vasca con técnicas contemporáneas

Y si lo que se busca es una comida más informal pero igualmente memorable, La Bodeguita del 12, conocida por muchos simplemente como el 12 de Ajuriaguerra, es una parada imprescindible. Su barra y sus mesas son el escenario perfecto para compartir clásicos que nunca fallan: una buena ensaladilla rusa, anchoas de calidad o unos mejillones que invitan a alargar la sobremesa entre conversación y vino.  

Ensaladilla rusa con anchoas y aceitunas en La Bodeguita del 12, uno de los clásicos para compartir en Bilbao
Ensaladilla rusa con anchoas y aceitunas en La Bodeguita del 12, uno de los clásicos para compartir en Bilbao

Un Bilbao para llevarse a casa

La gastronomía bilbaína también se descubre en sus tiendas donde es fácil encontrar sabores que prolongan el viaje. En La Manducateca confluyen algunos de los grandes placeres de la despensa: quesos, pan, vino, cerveza o chocolate, muchos de ellos elaborados por pequeños productores que trabajan con mimo y cuentan historias a través de sus productos. 

Y si la idea es volver con una buena botella bajo el brazo, las selecciones de Oleaga o Manu Martín son parada obligatoria para cualquier amante del vino. Dos direcciones bien conocidas en la ciudad donde dejarse aconsejar y descubrir etiquetas que reflejan la riqueza del panorama vinícola actual. 

De la mañana al último brindis

El día puede empezar con calma en El Treze, uno de esos lugares perfectos para desayunar antes de lanzarse a recorrer la ciudad. Y cuando cae la noche, La Antigua Cigarrería sigue siendo uno de esos clásicos donde terminar la jornada con una copa.

Tostada con jamón, aguacate y huevo de Treze, uno de los lugares favoritos para desayunar en Bilbao
Tostada con jamón, aguacate y huevo de Treze, uno de los lugares favoritos para desayunar en Bilbao

Porque en una escapada a Bilbao las rutas gastronómicas rara vez tienen un final claro: simplemente se enlazan bares, conversaciones y pintxos hasta que la ciudad decide que es hora de parar.

Laura Lorenzo Santos @laura_lorenzoo

Imágenes: cortesía de los establecimientos y propias

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