VINO con amigas: las botellas perfectas para brindar esta primavera

La llegada de la primavera pide terrazas, conversaciones intensas y una copita bien elegida. Estas son las botellas que te recomendamos para acompañar tus mejores planes con amigas

La primavera tiene esa capacidad de convertir cualquier excusa en plan: una terraza al sol, una manta en el parque o ese «¿nos vemos un rato?» que acaba alargándose sin darte cuenta. Y si hay algo que nunca falla en ese tipo de encuentros, es un buen vinito con amigas: sencillo, espontáneo y, sobre todo, necesario.

Lejos de protocolos y de saber de más, brindar ahora va de disfrutar sin complicaciones, de elegir botellas que acompañen el momento y no lo condicionen. Blancos frescos, rosados ligeros o tintos suaves: esta temporada invita a descorchar, servir y dejar que la tarde fluya. Porque sí, el mejor plan de primavera siempre empieza igual: con una copa en la mano.

Las botellas de vino que vas a querer descorchar (y repetir)

La Moza, el nuevo vino de Matsu

Pensado para planes que fluyen solos, La Moza es ese blanco que encaja sin esfuerzo en cualquier vinito con amigas. Elaborado con Verdejo en la zona de Toro, tiene un perfil fresco y aromático, perfecto para abrir y compartir. Pero si algo lo hace especialmente reconocible es su estética: esa etiqueta con rostro —sello de la familia Matsu— que representa la juventud y los primeros pasos en el viñedo, y que convierte la botella en algo más que vino. Un vino que dan ganas de beber mientras te pones al día con tus amigas y, después, guardar la botella como parte de la decoración.

Matsu, La Moza. Un blanco fresco y con rollo que apetece abrir… y no tirar nunca la botella. Precio: 9,95€
Matsu, La Moza. Un blanco fresco y con rollo que apetece abrir… y no tirar nunca la botella. Precio: 9,95€

La Revelía, de Bodegas Emilio Moro

Si te gusta el rollo del norte, La Revelía es un blanco que encaja perfecto en un vinito con amigas cuando apetece algo más especial sin complicarse. Es fresco, pero con cuerpo, con notas de fruta madura, flores blancas y ese toque mineral que lo hace diferente, y en boca resulta fluido, equilibrado y con un final largo y persistente. No es el típico blanco ligero: tiene más profundidad y textura, ideal para planes que se alargan y para quienes quieren subir el nivel del vinito con amigas sin perder naturalidad.

La Revelía, de Bodegas Emilio Moro. Un blanco elegante y con carácter que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 30,50€
La Revelía, de Bodegas Emilio Moro. Un blanco elegante y con carácter que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 30,50€

Mandolás, de Oremus

Si te apetece salir de lo típico, Mandolás es ese blanco que cambia todo. Viene de Tokaj (Hungría), una zona conocida por sus vinos dulces, pero aquí la historia cambia: un blanco seco, con cuerpo y una acidez muy viva que lo mantiene fresco y con tensión. Tiene fruta, pero también estructura, y ese equilibrio entre ligereza y profundidad que lo hace interesante sin dejar de ser fácil de disfrutar. Perfecto para cuando quieres algo distinto, pero que siga encajando en un vinito con amigas sin complicarte.

Mandolás, de Oremus. Un blanco diferente que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 22,25€ en El Corte Inglés
Mandolás, de Oremus. Un blanco diferente que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 22,25€ en El Corte Inglés

Santiago Ruiz 2025, de Bodegas Santiago Ruiz

Hay vinos que saben a Galicia desde el primer sorbo, y Santiago Ruiz es uno de ellos. Fresco, con ese punto cítrico y ligeramente salino, tiene una mezcla de variedades que le aporta complejidad sin perder ligereza. Funciona perfecto en un plan con amigas cuando apetece algo fácil, pero con intención. Es un vino muy ligado a su origen, pensado para disfrutarse sin vueltas: abrir, servir y dejar que acompañe la conversación. Además, su etiqueta —con ese mapa dibujado a mano— le da un toque especial que lo hace reconocible.

Santiago Ruiz 2025, de Bodegas Santiago Ruiz. Un blanco fresco y con alma gallega que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 15,50€
Santiago Ruiz 2025, de Bodegas Santiago Ruiz. Un blanco fresco y con alma gallega que eleva cualquier vinito con amigas. Precio: 15,50€

Laurent-Perrier Héritage

Y cuando la ocasión lo merece —o simplemente decides que sí—, hay botellas que elevan el momento a otra categoría. Es la expresión del savoir-faire de la casa: un ensamblaje exclusivamente de vinos de reserva que busca recrear la idea de añada perfecta. El resultado es un champagne de gran precisión, donde la frescura se encuentra con una complejidad elegante.

Laurent-Perrier Héritage, champagne premium elegante y complejo para ocasiones especiales
Laurent-Perrier Héritage, champagne premium elegante y complejo para ocasiones especiales. Precio: 80€ en El Corte Inglés

Manual de la buena vida, de Hacienda López de Haro

Hay botellas que no solo se abren, también cuentan algo. El Manual de la buena vida va un poco por ahí: un estuche con forma de libro que reúne pequeños mensajes sobre el placer de tomarse las cosas con calma y que esconde dentro un Reserva 2019 de Hacienda López de Haro, un tinto clásico, equilibrado y fácil de disfrutar. Encaja especialmente bien si en tu grupo hay alguna amiga winelover —de las que aprecian los detalles sin necesidad de que sean obvios— o cuando te invitan a cenar y te apetece llevar algo bonito, sin caer en lo típico.

Hacienda López de Haro Reserva 2019 en estuche “Manual de la buena vida”, vino tinto Rioja ideal para regalar
Hacienda López de Haro Reserva 2019 en estuche «Manual de la buena vida», vino tinto Rioja ideal para regalar

Victoria Rosado 2025, de Bodegas José Pariente

Hay rosados que se beben fácil… y luego están los que tienen algo más detrás. Victoria Rosado 2025 es un homenaje a Victoria Pariente, alma máter de la bodega, y nace como un reconocimiento de sus hijos por haberles transmitido la pasión por el viñedo y el vino. Elaborado con Garnacha, Tempranillo y Viognier, ofrece fruta roja, notas florales y ese equilibrio entre frescura y un punto más especial que lo hace destacar sin complicarse. Funciona perfecto en un vinito con amigas —de los que se alargan—, pero también es ese acierto cuando te invitan a cenar y no quieres llevar lo de siempre.

Manual de la buena vida, de Hacienda López de Haro. Un vino que se disfruta dentro y fuera de la copa. Precio: 35€
Manual de la buena vida, de Hacienda López de Haro. Un vino que se disfruta dentro y fuera de la copa. Precio: 35€

Marieta, de Bodegas Martín Códax

No todos los albariños van por el mismo camino, y Marieta lo deja claro desde el primer sorbo. Tiene ese carácter atlántico fresco y cítrico, pero con un giro más ligero y ligeramente semiseco que lo hace especialmente fácil de beber y con una acidez más suave de lo habitual. Es un vino pensado más para disfrutar que para analizar: directo, agradable y con ese punto desenfadado que encaja muy bien en planes sin demasiadas vueltas, ya sea en una terraza improvisada o en una cena donde no conoces del todo los gustos.

Marieta Albariño 2025, de Bodegas Martín Códax. Un albariño diferente, más ligero y con un punto inesperado. Precio: 10,75€.
Marieta Albariño 2025, de Bodegas Martín Códax. Un albariño diferente, más ligero y con un punto inesperado. Precio: 10,75€.

Kolor 2020, de Okuda San Miguel & Raúl Pérez

Hay vinos que no solo se beben, también se miran. Kolor 2020 es uno de ellos: un tinto del Bierzo elaborado con mencía de viñedos viejos, con notas florales, especialmente de violeta, fruta roja fresca y un punto mineral que lo hace fluido, equilibrado y fácil de disfrutar. La etiqueta, firmada por Okuda, convierte la botella en algo más que vino, de esas que se quedan incluso cuando se acaba. Perfecto para cuando apetece un tinto ligero, diferente y con rollo en un vinito con amigas.

Kolor 2020, de Okuda San Miguel & Raúl Pérez. Un tinto con alma artística que no pasa desapercibido. Precio: 25,40€
Kolor 2020, de Okuda San Miguel & Raúl Pérez. Un tinto con alma artística que no pasa desapercibido. Precio: 25,40€

Al final, todo vuelve a lo mismo: no hace falta saber demasiado ni buscar la botella ideal para que el plan funcione. Basta con elegir un vino que apetezca, abrirlo sin darle muchas vueltas y dejar que la conversación haga el resto. Porque si algo tiene la primavera, es que convierte cualquier copa en excusa… y cualquier excusa en un vinito con amigas que se alarga más de lo previsto.

Laura Lorenzo Santos @laura_lorenzoo

Imágenes: cortesía de las marcas

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