Admitámoslo, si alguien nos hubiese contado de qué iba la vida adulta, es muy posible que hubiésemos escogido no crecer…
Imagen: Archivo
Imagen: Archivo
Admitámoslo, si alguien nos hubiese contado de qué iba la vida adulta, es muy posible que hubiésemos escogido no crecer…
Ser un espíritu libre es aceptable hasta cierta edad… Queramos o no, tarde o temprano llega el día en que se abre la compuerta a todas las preguntas sobre nuestro futuro: “¿Hasta cuándo vas a vivir con tus padres? ¿Estás buscando trabajo? ¿Vas en serio con tu novia? ¿Cuándo os vais a vivir juntos/casaros/tener hijos? ¿Has pensado en comprarte un coche y una casa? ¿Qué vas a hacer con tu vida?”. ¿Puedo ser un unicornio, por favor?
Redacción Vanidad
Imágenes: Giphy
Te puede interesar