Que sí, que nos encanta la tecnología actual: las redes sociales, los GPS, los smartphones, Internet… Nos hacen la vida infinitamente más fácil. Por fin podemos espiar la vida de nuestros ex a través de Facebook, llegar a cualquier lado sin necesidad de un mapa, hacer videollamadas y pedir la compra sin movernos del sofá. Incluso ligar es pan comido con las nuevas apps. Pero, ¿por qué será que echamos de menos las citas de antes? citas_de_antes0 Claro está que nos encanta mirar al pasado: vestir vintage, comprar vinilos, ver sin parar películas de los 80… Es así como sabemos que había un mundo antes de darle al Like en Facebook, conocer a gente por Tinder y mandar Whatsapps para quedar. Y, sinceramente, entre ligue de Tinder y ligue de Grinder, nos gustaría alguna vez tener una de esas citas de antes. ¡Hay costumbres que queremos que vuelvan! (Aunque sea para darle un poco de magia al asunto…) Que haya una petición formal de cita citas_de_antes1 Ahora todos somos muy modernos y desapegados. No queremos ataduras (o simplemente no queremos que se nos note que estamos coladitos por alguien). Así que cuando quedamos con alguien evitamos que parezca una cita. Con Tinder es mucho más fácil ir al grano, ¿verdad? Pues se acabó. No queremos más Whatsapps de borrachera a las tantas de la noche con la intención de pillar. Queremos una petición formal de cita y que la llamemos por su nombre. Sí, tenemos una cita porque nos gustamos y vamos a ver hacia dónde va esto. Que nos recojan en casa citas_de_antes2 Sabemos que es muy fácil quedar para encontrarse en un bar o en cualquier lugar y avisar cuando hemos llegado. O quedar en una parada de metro y escribir “Estoy aquí” desde tu smartphone. O lo peor, que tu ligue diga que te va a recoger y te avise pitando desde el coche (eso solo se lo permites a tus mejores amigos). Venga, vamos a hacer un esfuerzo, que sea como las citas de antes. Y como estamos en el año 2016, da igual quién recoge a quién. Aparca el coche, bájate, llama al timbre y recoge a esa persona especial con toda la ceremonia que se merece. Un poco como en los bailes de fin de curso americanos pero sin los ramos de flores y los vestidos horribles. Que nos traigan un regalo en la primera cita citas_de_antes3 Venga, confiesa, ¿no ganaría puntos esa chica con la que has quedado si te trae un pequeño detalle en la primera cita? Sí, suena totalmente como algo que se hacía en la época de tus padres pero el detallismo nunca debería haber pasado de moda. Y no, no se trata de que los chicos le lleven un ramo de flores a las chicas. ¡Por favor! Que hemos superado ya la tercera ola del feminismo… Piensa en un pequeño detalle: un libro que te encante, un parche de su grupo favorito o una figurita de un ciervo porque sabes que los colecciona. Si te falla la imaginación, siempre puedes llevar chocolate, nunca falla. Que tengamos un plan citas_de_antes4 No, nos vale con “Quedamos para tomar algo” y ni se te ocurra el “Vienes a mi casa y vemos una peli”. Vamos a ponernos serios. Si alguien te interesa de verdad seguro que eres capaz de proponer un plan que le encante. Dependiendo de sus gustos y tu originalidad podéis a una cata de cervezas o a mirar libros a esa librería enorme que hay en tu ciudad. Sin embargo, no hay nada como las citas de antes: podéis ir a bailar, al cine, hacer un picnic en el parque, compartir un helado o simplemente dar un paseo por la playa. Piensa en qué harían Danny y Sandy. Que no existan los smartphones citas_de_antes5 Se rumorea por ahí que, de media, miramos nuestros móviles más de 100 veces al día. Ya ni nos damos cuenta, lo tenemos en la mano todo el santo día. Miramos, vemos que no hay nada, lo dejamos, lo volvemos a coger, ahora contesto un mensaje, ahora miro quien me ha dado “Me gusta” en Instagram, a ver qué hay en Facebook… Da igual que estemos solo o acompañados, el teléfono nos gana la batalla. El equivalente en las citas de antes hubiese sido sacar un libro o una revista y ponerse a leer delante de la persona con la que se hubiese quedado. ¿Te lo imaginas? Móviles guardados, el primero que lo saque, ¡paga la cena! Que no haya sexo en la primera cita citas_de_antes6 Si nos ponemos anticuados, que sea hasta sus últimas consecuencias. Según Bernadette le dice a Howard Wolowitz en Big Bang Theory, no hay sexo hasta la tercera cita. Así que, fuera presión, la primera cita es para conocerse y pasarlo bien sin expectativas ni miedos. Además, si la cita sale bien, así siempre tendréis una razón por la que volveros a ver…

 

 

Agnes Deer - @agnesdeer