«Spring Breakers» a los Oscars: así A24 le ganó la partida a Hollywood

Hubo un momento en el que nadie sabía qué era A24. Hoy basta con ver su logo antes de una película para querer saber qué viene después. Pero, ¿cómo consiguió una pequeña distribuidora convertirse en la marca más cool de Hollywood?

A24: cómo una pequeña productora de cine independiente conquistó Hollywood

A24 es el nombre de una carretera saliendo de Roma y, si te gusta el cine y estás leyendo este artículo, probablemente tu distribuidora de cine americano favorita. Hay muchas historias de actores, directores y todo tipo de profesionales en Hollywood que empezaron sin prácticamente nada y, ante todo pronóstico, consiguieron sacar cabeza entre las miles de personas que aseguraban que nunca llegarían a nada —pocas son las productoras que lograron hacerlo—. Y es que Hollywood siempre ha tenido una manera de funcionar muy concreta, no por nada se llama show business: se hacen las películas que se cree que van a ganar dinero.

Que, por supuesto, obviamente, se tienen que pagar las facturas, pero también puede generar un estancamiento muy grande en las salas de cine o las plataformas de las televisiones de los espectadores. Aparecen vicios, como por ejemplo, hacer seis secuelas de «Sharknado» —no me estoy quejando ni nunca me quejaré de que se sigan haciendo secuelas de «Sharknado»— o se empiezan a copiar formatos, a pedir a sus directores y guionistas el mismo tipo de película o serie que funcionó tantísimo hace un año y que sigue atrayendo espectadores. Generando así una copia de una copia de una copia de otra más. ¿Normal, no? Luego está A24.

«Ginger y Rosa» (2012), drama sobre la amistad de dos adolescentes
«Ginger & Rosa», una historia de amistad, adolescencia y conflictos en el Londres de los años 60

Los inicios de A24: de pequeña distribuidora a fenómeno del cine independiente

Ahora es curioso pensar en ello, A24 triunfa con prácticamente todo lo que toca y no voy a pretender hablar de una productora valorada en tres mil millones de euros como si fuera indie. Pero hubo una época en que lo normal era que sus películas pasaran por encima de las cabezas del espectador medio. A24 empezó en 2012 únicamente como una distribuidora. Daniel Katz, David Fenkel y John Hodges eran apasionados del cine desde hacía años y querían hacer películas, pero eran conscientes de lo complicado —y carisisisisísimo— que era preproducir una película, producirla, hacer la campaña de publicidad y luego estrenarla para que igual el filme no llegara a ninguna parte. Decidieron pues, que solo harían —de momento—, lo último: comprarían películas ya hechas y se encargarían de que llegaran a su audiencia. Harían de su gusto personal por el cine su propia marca.

Su primera película distribuida fue «La mirada del amor», de Roman Coppola. Salió en cines el 8 de febrero de 2013 y fue un fracaso comercial brutal: con un presupuesto de unos 12 millones de dólares, apenas recaudó unos 210.000 dólares en todo el mundo. Su siguiente película, «Ginger & Rosa», llegó en 2013 y tampoco fue precisamente un éxito. Necesitaban un triunfo y lo necesitaban pronto, o su siguiente película sería su última.

«Spring Breakers», la película que cambió la historia de A24

Entonces, en el festival de Venecia, aparece «Spring Breakers» y el ejecutivo del incipiente estudio Noah Sacco se obsesiona por conseguirla. La quiere, la necesita, es exactamente lo que creen que les hace falta para poder salir de su mala racha. Pero va a tener que ser inteligente al respecto. No solo se les empieza a ver como los apestados de la industria, sino que el mismísimo —el horroroso y terrorífico— Harvey Weinstein quiere la película y había puesto una oferta de 2,25 millones de dólares sobre la mesa para probarlo.

Por lo que Secco tuvo que pensar: ¿Qué puedo ofrecer yo que le diga a esta gente que somos los apropiados? ¿Qué tengo yo que no vayan a obtener de ellos? La respuesta fue una pipa de marihuana —o coloquialmente llamado un «bong»— de cristal en forma de pistola que Sacco llevó personalmente hasta Pittsburgh —donde estaba rodando el equipo— y entregó a Megan Ellison, una de las productoras de la película. El bong llevaba grabado el logo de «Spring Breakers» y formaba parte de una cesta llena de regalos y munchies. A Ellison le encantó y A24 consiguió la película.

Selena Gomez, Vanessa Hudgens, Ashley Benson y Rachel Korine en «Spring Breakers»
Selena Gómez, Vanessa Hudgens, Ashley Benson y Rachel Korine protagonizan «Spring Breakers», una explosiva mezcla de juventud, excesos, fiesta y crimen

«Spring Breakers» costó unos 5 millones de dólares y terminó recaudando alrededor de 31,7 millones en todo el mundo —más de seis veces su presupuesto—. Además, convirtió a A24 en un nombre reconocible dentro del cine independiente y recibió numerosos reconocimientos de la crítica, especialmente por James Franco, que ganó premios de asociaciones como la de críticos de Los Ángeles y la National Society of Film Critics.

«Moonlight»: la primera producción de A24 y su salto definitivo

Entonces llegó el momento que habían soñado: producirían su primera película. Y no solo la producirían, sino que se encargarían de darle el mayor control creativo posible a su director —que llevaba años sin trabajar y que nadie quería financiar—. Y para poder permitírselo, para paliar la posible catástrofe que podía ser el financiar a un director casi sin nombre en taquillas, decidieron hacer algo casi impensable en la época: no apostar por una campaña publicitaria masiva y convencional. Todo lo que se sabría de su película se construiría alrededor de la crítica, las redes, el boca a boca y una estrategia de estreno cuidadosamente planificada.

«Moonlight», la película de 2016 de Barry Jenkins, que trata sobre un joven negro de Miami que intenta descubrir quién es mientras crece entre la pobreza, se estrenó con una campaña que venía a decirles a sus posibles espectadores que ellos eran lo contrario a cualquier estudio que pudieran conocer hasta el momento.

Chiron, interpretado por Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes en las distintas etapas de su vida, en «Moonlight», de Barry Jenkins
«Moonlight», dirigida por Barry Jenkins, sigue a Chiron durante su infancia, adolescencia y adultez mientras intenta encontrar su identidad, su sexualidad y su lugar en un entorno difícil de Miami

En vez de abrir en cines un primer fin de semana e ir viendo como la película funcionaba, decidieron hacerlo al revés, como dijo Barry Jenkins: «Vamos a poner la película en los cines y vamos a dejarla en los cines». Se gastarían el dinero en que la película estuviera disponible durante el suficiente tiempo como para que se construyera una comunidad alrededor de ella. Confiaban en que la película gustaría y mucho, y sabían que si solo llegaba a la audiencia apropiada esa misma audiencia traería a más, y poco a poco llegarían a su éxito.

El histórico Oscar de «Moonlight» que puso a A24 en el mapa

«Moonlight» no solo triunfó, sino que les ganó su primer Oscar a Mejor Película en un momento ya histórico en redes sociales: cuando en los Oscars del 2017 se confundieron y cantaron victoriosos al equipo de «La La Land» solo para corregirse instantáneamente los presentadores y productores. Jordan Horowitz, productor de «La La Land», fue quien subió al micrófono y dijo: «Chicos, lo siento. No, ha habido un error. «Moonlight», vosotros habéis ganado el premio a la mejor película. Esto no es una broma».

El momento no podría haber sido mejor si lo hubieran orquestado. El mundo entero vio cómo una minúscula distribuidora que hacía solo cinco años que existía le acababa de quitar el Oscar a Mejor Película, en directo, a «La La Land». Y para entonces, su estrategia de distribuir películas de «nicho» había triunfado. No importaba que sus primeras películas hubieran perdido dinero porque lo que habían conseguido era muchísimo más valioso: una identidad. Si ibas a ver una película de A24 eras parte de algo. Se sentía humano en un mar de corporaciones masivas sin ningún tipo de alma, eran la prueba de que el cine de autor podía triunfar, aunque tardara en hacerlo.

De «Euphoria» a «Todo a la vez en todas partes»: el imperio de A24

Y después llegaron «Lady Bird» (2017), «Hereditary» (2018), «Midsommar» (2019), «Diamantes en bruto» (2019) y tantas otras que terminaron convirtiendo ese nombre en una garantía de que, como mínimo, ibas a ver algo que no habías visto antes. Y, ah, casi se me olvida «Euphoria» (2019), una serie producida por A24 y emitida por HBO, acabó convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos culturales de la televisión de su época.

Sydney Sweeney como Cassie Howard en «Euphoria»
Sydney Sweeney en «Euphoria», la serie de HBO que retrata sin filtros la adolescencia, las adicciones, las relaciones y la búsqueda de identidad

«Todo a la vez en todas partes», en 2022, les llevó todavía más arriba: en los Oscars de 2023 ganó siete premios, incluidos Mejor Película, Dirección, Actriz para Michelle Yeoh y dos premios de interpretación para Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis. Fue la confirmación definitiva de que aquella pequeña distribuidora que empezó comprando películas raras podía acabar dominando la noche más importante de Hollywood. Por cierto, «Primetime», dirigida por Lance Oppenheim y protagonizada por Robert Pattinson, sale el 25 de septiembre y no puedo esperar a verla.

¿Por qué A24 se ha convertido en una de las productoras más influyentes de Hollywood?

A24 se mantiene como el caballero de armadura brillante en primera línea de fuego contra el mar de los remakes y reboots de la industria. Te encanten o los odies, al menos eso tienes que darles. Obviamente no todas sus películas son buenas, algunas son directamente malísimas, pero todas son originales y todas hacen el mundo del cine un lugar un poquito más original, un poquito más extraño y bonito, exactamente como debería ser siempre.

Adrián Sánchez Liggeri @adriansanchezliggeri

Imágenes: fotogramas oficiales de las películas

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