Con el frío, el pañuelo se convierte en nuestro mejor amigo y el catarro, en un vecino molesto. Pero podemos reforzar nuestro sistema inmunológico… ¡comiendo!
Imagen: Archivo
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Con el frío, el pañuelo se convierte en nuestro mejor amigo y el catarro, en un vecino molesto. Pero podemos reforzar nuestro sistema inmunológico… ¡comiendo!

Gracias a su gran cantidad de nutrientes, se convierte en un alimento perfecto para aquellas personas que necesitan darse un chute de energía. Es rico en minerales (potasio, hierro y calcio). Es bueno consumirlo en todas sus formas, tanto en fruta, como en aceite o en agua.